Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 30 de marzo de 2008

El Peor voivode de Valaquia:Radu


El Vendepatria Más Bello del Mundo:Radu Cel Frumos
Cecilia Ruiz de Ríos
Uno de los hombres más bellos de la historia indudablemente fue Radu III Cel Frumos, o Radu Dracula el Guapo, nada menos que el hermano menor del legendario independentista rumano Vladimir Drácula El Empalador, pero así a como le dolía la cara de ser tan guapo, le tocó vivir una azarosa vida repletita hasta el copete de sufrimientos, escarnio, rechazo de parte de su dysfunctional familia y la mancha imborrable que la historia le dio como entreguista y vendepatria.Cabe aclarar que Vlad III el famosísimo hemano mayor de Radu, no fue el vampiro sanguinolento que protagoniza la novela Drácula del borrachín irlandés Bram Stoker, sino que en el siglo XV fue el héroe nacional quien defendió a Valaquia y Transilvania contra los embates imperialistas de los turcos otomanos.
Se cree que Radu debutó en este valle de lágrimas en 1435 en el mes de septiembre, aunque otros citan su nacimiento como a finales de agosto del mismo año en Sighisoara, hijo del príncipe Vlad Drácula II y su esposa Cneajna, una hermosa princesa moldava. Radu no pasó su infancia entre sedas, sino en una modesta casa con su hermano mayor Vlad y su mamá. Mircea, el hermano mayor de Vlad y Radu, habido con otra esposa, vivía con el padre de los tres. Las dos facciones de la casa real de Bassarab luchaban por hacerse del trono de Valaquia, y Radu desde chico vivió en medio de espantosos pleitos familiares.El mismito padre de Radu vivía en el exilio en Transilvania mientras la rama rival de la familia de Radu gobernaba a través de Dan II. Radu de bebé debe haber parecido muñequito de calendario, con unos ojos penetrantes y azules, cabellos de azabache, tez sonrosada y una sonrisa cautivadora.
Al niño Radu no le gustaban las armas ni el ejercicio físico, prefería las muñecas y perseguir a los cocineros. Tanto Mircea como Vlad desde chicos mostraron gran inclinación hacia las artes marciales y la disciplina militar, pero Radu le huía al entrenamiento militar. Era tímido y dulce, y era malvisto por los nobles quienes le vaticinaban llegar a ser un mariquita. Al padre de Radu la caía mal que su muchacho menor fuera tan delicado, sobre todo que un año después del nacimiento de Radu el viejo Vlad pudo asir el trono de Valaquia tras matar a su hermanastro Alexandru Aldea, el sucesor de Dan II. Una vez en el trono el papá de Radu se vio forzado a pagarle tributo al sultán otomano Murad II. En una de las visitas de los Drácula al sultán, Vlad y Radu fueron secuestrados por el monarca turco y el padre de ambos debió firmar un pacto de no agresión. En este cautiverio dorado, Vlad aprendería a odiar a los turcos, pero Radu se adaptó bastante bien a la situación. El sultán Murad II tenía un hijo menor,Mehmet, habido con una sirvienta. Este chico, cuando pasó a ser el heredero aparente al trono osmanlí, fijó sus enoprmes ojos grises en Radu y cultivó su amistad. El primer intento de Mehmet por seducir a Radu fue fallido, ya que el chavalo se le subió a un árbol con la agilidad de un gato de angora para evitar sus vehementes manoseos. Sin embargo, Radu acabó por enamorarse perdidamente del pelirrojo Mehmet, quien sería conocido por la historia como Mehmet II el Conquistador después que en 1453 deschincacó al imperio bizantino al tomarse Constantinopla.Radu y Vlad fueron incorporado al élite regimiento de los Jenízaros, quienes protegían al sultán. Radu adoptó con facilidad el modo de vida turco, y hasta se cree que se convirtió al Islam. Vlad pronto contaría con la liberación de su cautiverio otomano cuando el padre de ambos fue asesinado por los boyardos y el hermano mayor fuera fue enterrado vivo. Murad II soltó al furibundo Vlad para que fuera a vengar la muerte de su padre y hermano, pero Radu quedó en el harén. En 1451 Murad murió, su hijo Mehmet fue ungido sultán mientras Vlad el futuro Empalador vivía exiliado en Moldavia tras haber estado sentado en el trono por solo 2 meses. Mehmet II llevó a su lado a Radu a conquistar la ciudad de Constantinopla en mayo de 1453. Tres años más luego, el hermano de Radu(Vlad)logró asir el trono de Valaquia nuevamente y comenzó lo que algunos llaman su reino del terror en el cual Vlad empaló turcos, incendió a los antisociales y castigó a los criminales de forma brutal. Radu, siempre fiel a su amante pelirrojo, acompañó a los turcos a conquistar Valaquia 6 años después. En una escaramuza durante esta invasión, Vlad, usando tácticas de guerrilla, casi logra matar a Mehmet II y a su propio hermano Radu. Ambos lograron escaparse hacia la frontera, pero 20 mil turcos fueron empalados en un bosque por Vlad. Mehmet II asustado retornó a Constantinopla, dejando a su amante valaquio a que hiciera el trabajo sucio de instar rebeliones en contra de Vlad.Radu, quien siempre odió a Vlad por la tortura que el hermano mayor le hacía a Radu estando éste chiquito, procedió con saña hasta lograr que su plan de revueltas funcionara.Entre campesinos y boyardos sacaron corriendo a Vlad hacia Hungría, donde el rey Matías Corvino lo puso bajo arresto domiciliar. Durante 12 años, Radu actuó como voivode(príncipe)títere de Valaquia, cediendo en todo ante las exigencias de los turcos. Los que no estaban de acuerdo con su entreguismo y lo tildaban de vendepatria, lo sacudieron varias veces del trono y no lo dejaron mandar tranquilamente.A Ratos, Basarab Cel Batrin Laiota(Basarab el Viejo), miembro de la rama rival de la familia de Radu, lo sustituía en el trono y al final de cuentas Radu acabó siendo derrocado por este viejo. Radu moriría a los 40 años de edad en enero de 1475 a merced de una galopante sífilis que se adjudicó mediante sus costumbres disolutas. Su odiado hermano Vlad lo sucedió al trono tras su muerte, aunque existía una hija llamada María Voichita quien fue manufacturada por Radu con una noble francesa, aunque otros dan la versión que era hija de una sirvienta turca. Apoyado por Hungría, Moldavia y Transilvania, Vlad estuvo calentando el trono de su difunto hermano entreguista hasta 1477 cuando fue asesinado por su propio sirviente, quien recibió soborno de los turcos para decapitarle cerca de Bucarest. Poco después, Valaquia fue dominada completamente por los turcos y se dice que el cuerpo-sin la cabeza-de Vlad el Empalador fue sepultado en el monasterio de Snagov. María, la única hija de Radu, acabó siendo la adorada tercera consorte del príncipe Esteban Cel Mare El Grande de Moldavia.
La historia le pasó la gruesa cuenta a este bello ejemplar de macho rumano, y Radu está considerado como un traidor a la patria a un nivel tan oprobioso como el de Fernando VII de España o el pronazi Mariscal Pétain de Francia, mientras que su hermano Vlad El Empalador, quien no dejaba de ser un poco sádico, es aún idolatrado en Rumanía como libertador del terruño. Sin embargo, algunos historiadores nos hemos visto atraídos por la melancólica, pusilánime pero hermosa figura del pobre Radu El Guapo, y en mi caso la fascinación fue suficiente como para dedicarle mi más reciente cuento de terror Radu El estigma del Pasado.

Enriquito el Bisexual de Castilla


El Fundador de los artificiales Trastámaras: Enrique II de Castilla
Cecilia Ruiz de Ríos
Hace poco, hubo un tironcito de mechas entre dos personajes coloridos de nuestro ámbito de la cultura y lo divertido fue que la manzanita de la discordia fue nada menos que el ancestro de la “muy catoliquísima” Isabel de Castilla, a quien junto a su odioso esposo Fernando de Aragón le debemos que el piojoso Cristóbal Colón viniera a deschincacarnos la civilización en 1492.
Dado que numerosos lectores han preguntado a mi correo sobre la realidad del pobre Enrique II de Trastámara, rey de Castilla, vamos a ver de qué se trataba este monarca. Vino al mundo al lado equivocado de la sábana como cuarto espurio del total de una marimba de 10 que fabricaron sin boda Alfonso XI y doña Leonor de Guzmán. Pero el generoso conde de Trastámara le cogió aprecio al bebé y lo adoptó dándole su apellido y apoyo financiero. El muchacho era avispado, con unos ojos profundos de mirada casi gitana, suaves rizos rojizos y cara de querube. En resumen no dejaba de tener su encanto y gracejo. En la adolescencia comenzó a tener amores furtivos con pajes, y eso le marcaría por siempre en sus preferencias de parejas. Pero como no se podía casar con otro mancebo, lo matrimoniaron a los 17 añitos con Juana Manuel de Castilla, señora de Villena, hija del infante don Juan Manuel un 27 de julio de 1350. Con ella habría de manufacturar al futuro rey de Castilla y León Juan y las infantas Juana y Leonor.
De una relación con Elvira Iñiguez de la Vega tendría otras dos hijas: Constanza y Juanita. Once espurios más nacidos de sus arrumacos con damas de la corte completarían un total de 14 “hijos naturales”(en caso que los de matrimonio fuésemos artificiales, pregunta el inefable Gabo).Para 1366, pidió apoyo a Francia en tiempos en que el rey era Carlos V y su consorte Juana de Borbón. También le apoyó Aragón para sublevar a los nobles en contra de su hermano Pedro I el Cruel(a no confundirlo con Pedro I El Severo de Portugal). Le ayudaría en esa invasión el francés Bertrand du Guesclin. Enrique sufriría un revés en la batalla de Nájera en 1367 cuando su hermano Pedro I consiguió ayuda de Eduardo (cuyo nombre El Príncipe Negro venía de una armadura negra con la cual dicen que hasta dormía), príncipe de Gales de turno con sus tropas inglesas.
Sin embargo, un año más luego Enrique pudo asir el cetro y coronarse como rey castellano. Pedro fue eliminado por órdenes suyas. De esta forma, el bastardo Enrique con el apellido prestado de Trastámara logra quedarse con el corona de Castilla. Enrique no era santo de la devoción ni de ingleses, ni de los aragoneses, portugueses o navarros. Solo le apoyaban los galos, y por ese apoyo pagó carísimo tendiendo que proporcionar soldados castellanos para que fueran carne de cañón en la Guerra de los Cien Años mediante la cual los ingleses querían comerse la soberanía de Francia. Los franceses dejarían el erario de Enrique más ralo que talón de guatuza, y Enrique se vería forzado a emprender una devaluación de la moneda, y para callarles el pico a los nobles otorgaría las “mercedes enriqueñas” mediante las cuales el rey dotó de bienes y rentas a los nobles. Antisemita rábido, Enrique despeluzará las fortunas de grandes familias judías sefarditas, y las consecuencias de su racismo las pagará su hijo y sucesor Juan I.
La inestabilidad de su corona siempre hizo que Enrique pasara malos momentos. Pero no le tembló la mano cuando sus hermanos Fadrique Alfonso, Sancho y Tello le hicieron la vida imposible. También le tocó pelear con el rey lusitano Fernando I Fernando I de Portugal (hijo deslucido del rey Pedro I de Portugal, nieto de Sancho IV de Castilla “Sancho el Bravo”) y después al inglesito Juan de Gante, duque de Lancaster, casado con su propia sobrina Constanza de Castilla(hija de su hermanastro Pedro el Cruel). En sus últimos años le llamaron el “Rey de la Baraja” dado que tras haber sido adusto con los judíos, súbitamente le dio por protegerlos y ser muy sonriente con ellos. Uno de sus logros más importante en ese periodo fue la vertebración definitiva de la Audiencia, tribunal superior de justicia. A diferencia de su hermano Pedro I, quien era un autócrata malcriado, el rey Enrique II convocó personal y constantemente a las Cortes.
Independientemente de que como monarca pudo haber sido mejor, Enrique II de Castilla siempre fue considerado un hombre muy letrado y encantador. Ante él sucumbieron hermosas mujeres, pero también agraciados donceles, y sus amores con un paje de origen sefardita italiano, Paolo, fueron la comidilla de la corte. Además de Paolo, Enrique gozó de numerosos mancebos de extracción campesina, recompensando a muchos de ellos con costosos regalos. Enrique gozaba ataviándose en finas sedas y ropas de colorido extremo, ya que su natural apostura hacía que se viera bien en cualquier cosa que se pusiera.
Enrique II falleció en Santo Domingo de la Calzada, en el año 1379, dejando a su hijo Juan I como rey en el inestable trono castellano.
De esta forma, la dinastía Trastámara en la cual encontraremos más adelante en la historia al personajes tan diversos como el pobre cornudo e impotente Enrique IV y a su ambiciosa y dominante media hermanita Isabel “La Católica”(muy cristiana la chica, robándole el trono a su sobrinita))de Castilla, se afianzó en el trono español con la misma astucia que otra dinastía adulterada (la de los Romanov a partir del zar Pablo I, a quien Catalina II la Grande lo fabricó con un amante de apellido Saltykov y no con su esposo Pedro III Romanov).
Lo curioso de este soberano fue que en plena Edad Media, cuando aquellos que preferían a los de su mismo género eran perseguidos y ejecutados, Enrique jamás ocultó su preferencia por los chicos y contrario a la idea de que los gays son cobardes, fue uno de los reyes guerreros más valientes que tuvo la historia de la península ibérica.


Felipe II Augusto...se le corrió a una hermafrodita?

Felipe Augusto de Francia: Víctima de su propio carácter
Cecilia Ruiz de Ríos
En una ocasión,a un alumno le ilustré mi reprimenda con la tristísima saga de Felipe II Augusto de Francia, un rey medieval cuya soberbia y pasiones lo llevaron a desgracias mayores.
Felipe II de Francia nació con cuchara de oro en la boca, siendo hijo del santurrón Luis VII de Francia(el hombre de quien Leonor de Aquitania-su primera mujer- se había divorciado porque no cumplía bien sus funciones maritales). Vino al mundo un 21 de agosto de 1165 en Gonesse, por lo cual le llamaron Felipe Augusto por haber nacido en agosto. Lo de Augusto se le fue a la cabeza siendo muy niño, pues era de una soberbia increíble que le llevaba a maltratar a los miembros de su séquito. Prefiriendo la lectura y la música a la retórica y las matemáticas, Felipe Augusto no sería un alumno de demasiadas luces. Guapo, con una melena castaña clara y ojos tristes, al hacerse adolescente sería objeto de admiración por parte de las damas mayores.
El 28 de abril de 1180, contando apenas con quince añitos de edad pero ya con corona por derecho propio, Felipe Augusto se vio matrimoniado con la hija de Balduino V de Hainault, Isabella. Felipe Augusto fue muy galante con ella, pero después de haberle dado a un varoncito llamado Luis, Isabella contrajo fiebres recurrentes y murió en 1190. Ansioso de garantizar su sucesión en una época en que los niños sucumbían a menudo en la infancia a males considerados intratables en aquel entonces Felipe Augusto comenzó a buscar con quien rellenar el vacío dejado por Isabella, quien había sido esposa modelo y hasta le había aportado como dote Amiens y Artois.
En 1193, tres años tras la muerte prematura de Isabella, Felipe Augusto amarró nuevamente el lazo matrimonial, sin darse cuenta que cometía el más craso error de su vida al unir su vida a la de la rubia danesa Ingeborg, por cierto hija del rey de Dinamarca. La fiesta de los esponsales había sido opípara pero cuando Felipe Augusto y su nueva consorte se retiraron a gozar del tálamo nupcial, la tragedia tocó a la puerta de los recién casados. Felipe Augusto, al amanecer de su noche de bodas, angustiado, histérico y tembloroso hizo echar de su lecho a Ingeborg, a quien prometió jamás tocar en lo que le quedara de vida. Las especulaciones en cuanto a qué anduvo mal en la noche de bodas abundan, y hay quines afirman que Ingeborg llegó sin sello de garantía y por eso alienó a Felipe Augusto. Otros afirman que la joven padecía de hermafroditismo y que el rey, al verse confrontado con unos genitales anormales en su esposa, sintió tanta repulsión y miedo que la repudió de inmediato. Cualquier cosa que haya sucedido, Felipe Augusto se negó a consumar el matrimonio y asqueado por su nueva consorte, la hizo enllavar en un convento bajo siete cerrojos. Posteriormente Ingeborg se vería encerrada en distintos tipos de calabozo, algunos con lujos, otros sin ellos. Valdemar, hermano de Ingeborg quien ocupaba el trono danés después que el padre de ambos pasó a mejor vida, se sintió ultrajado ante la forma en que Felipe Augusto trataba a su hermana. Valdemar alegaba que era un argumento estúpido el de su cuñado cuando exigía divorcio alegando que Ingeborg era una pariente demasiado cercana para ser su esposa.
El colmo del insulto que propinó Felipe Augusto a la real familia danesa fue cuando teniendo prisionera a Ingeborg, se enamoró de una princesa de extracción alemana llamada Agnés de Meran.Felipe Augusto estaba tan alborotado con su Agnés que hizo como si Ingeborg no existiera y cometió bigamia.Agnés le dio primero un varón y luego una niña a Felipe Augusto, quien afirmaba estar tan enamorado de ella que no le importaba la ira del papa de turno. Inocencio, quien a estas alturas del campeonato estaba hirviendo de ira, escribió fuertes cartas a Felipe Augusto exigiendo que Agnés fuera retirada de su vida y que respetara a su esposa Ingeborg, con quien debía de cumplir su deber marital. Felipe Augusto aullaba que primero se hacía musulmán y copulaba con un chancho antes de renunciar a Agnés y vivir con Ingeborg. Tal resistencia le granjeó a Felipe Augusto la excomunión, estando Francia en 1200 bajo interdicción(o sea que nadie podía comulgar, celebrar misas, bodas o bautismos porque estaban "en capilla maldita" por el papa).En aquellos entonces en que la población era supersticiosa, Francia se vio aquejada por revueltas y luchas contra el imperio Plantagenet.La plebe culpaba a Felipe Augusto por cualquier desgracia, desde un muerto en casa hasta el alza del precio de los huevos. Para colmo la cruzada contra los albigenses al mando del cruel Simón de Monfort padre había comenzado. Una batería de abogados daneses, expertos en derecho canónico, cayeron como zopilotera sobre Felipe Augusto, quien debió alejar a Agnés hacia un convento, donde la muchacha murió de pena moral mientras su odiada rival Ingeborg era devuelta a la corte. Nadie pudo lograr que Felipe Augusto cohabitara con Ingeborg, a quien nuevamente acusó de ser una bruja cochina que lo quiso hechizar en la noche de bodas para que el diablo entrara en el lecho de ambos.
Pero quizás la peor mácula que Felipe Augusto se echara encima sería su tormentosa relación de amor-odio con el homosexual más sexy y despiadado de aquel entonces, Ricardo Corazón de León. En primer lugar, Alais, una hermana de Felipe Augusto, era la prometida de Ricardo, pero éste la rechazó después que Enrique II de Plantagenet-rey de Inglaterra y papá de Ricardo-sedujera a la chica y la convirtiera en su concubina. Ricardo, quien de por sí no sentía mucho por la joven-ni por ninguna otra mujer, se negó a consumir "comida jugada." Ricardo, Felipe Augusto y Federico I Barbarroja se fueron juntos a la Tercera Cruzada para hacer el bulto, el cuadro y el ridículo, con tan mala sal que Federico se les ahogó tras una congestión en el río Saleph y lo convirtieron en macabro encurtido en un tonel de vinagre. Felipe Augusto, quien a estas alturas del campeonato se había infatuado con Ricardo, observaba que el rey inglés durante su estadía en el Medio Oriente solamente suspiraba por su rival el sultán Saladino. Hirviendo de celos, Felipe Augusto retornó a Francia solo para traicionar a Ricardo, quien en camino de regreso y gracias a una negociación secreta que el despechado Felipe Augusto había hecho con Enrique VI(el hijo del ahogado Federico Barbarroja) fue tomado prisionero por los alemanes.
Una vez liberado Ricardo después que su alcahueta, intrigante y birrionda madre Leonor le sacara el bocado de la boca a media humanidad para pagar el rescate, Felipe Augusto y Ricardo pasaron un melosísimo interludio antes de que las pasiones políticas los volvieran a separar. El 3 de julio de 1194 Ricardo olvidó a su amadísimo Felipe Augusto para derrotarlo de una vez por todas en Fretevel.Entre las pocas cosas buenas que hizo Felipe Augusto estuvo casar a su hijo con la dominante Blanca de Navarra, quien como esposa de Luis VIII de Francia fue la que de veras llevó los pantalones en una época en que las mujeres nos mandaban a parir y zurcir nomás. Felipe Augusto además hizo de París la capital administrativa de Francia, fomentando el crecimiento intelectual y educacional. Felipe Augusto murió amargado y sin tocar a su aborrecida Ingeborg un 14 de julio de 1223 en Mantes, dejando tras de sí una estela de tufo porque nunca pudo gobernar su soberbio carácter.

El Cachondo Dominado:Felipe V


EL ANIMOSISIMO FELIPE V DE ESPAÑA
Cecilia Ruiz de Ríos
Uno de los hombres más alborotados que pudo sentarse en el taburete real de España cuando se acabó el mangoneo de los Habsburgo fue el animoso Felipe VNacido en Francia, este señor dejó una leyenda negra en su país de adopción debido a que no podía pasarse sin sexo un solo día..
Felipe de Borbón, nacido en 1683 en Francia como nieto del imponente Rey Sol Luis XIV, también era sobrino- nieto de Carlos II-el deforme, impotente y tarado monarca con el cual quedó finiquitada la dinastía de los Habsburgo en España-dado que su abuelita, la dócil Ma. Teresa que fue esposa de Luis XIV, había sido medio hermana de Carlos. Al morir en 1700 el guiñapo humano que era Carlos II, dejó su trono a los Borbones, quizás tomando en cuenta que su primera esposa fue Luisita de Orléans. Siendo nieto del lujurioso Luis XIV era de esperar que Felipe hubiera heredado la prodigiosa líbido de los Borbones, entre los cuales se encontraron donjuanes y sátiros de cuidado como Enrique IV, Felipe de Orléans el Regente y otros zanganetes. De su madre, quien procedía de la dinastía Wittelsbach, habría de heredar la tendencia hacia la melancolía y gusto por las rarencias. Siendo un segundo hijo, había sido entrenado para ser piadoso y dócil...o sea, nunca se imaginó acabar de rey alguna vez.
Llegando a la adolescencia, Felipe sintió que las hormonas le jugaban una mala pasada. Reñido con su gran piedad católica estaba el llamado de Príapo, y tras vigorosas sesiones de ipsación Felipe pasaba horas de rodillas rezando y llorando.
En 1700, cuando murió su tarado tío- abuelo en España,Luis XIV lo implantó como monarc.Acto seguido,se da una pavorosa guerra de sucesión pues el austríaco archiduque Carlos quiere montarse al trono también. Fue en 1707 que Felipe capturó de nuevo Aragón, y debido a su vehemencia en guiar las tropas fue que le apodaron "El Animoso." Posteriormente, al descubrir que Felipe no podía pasarse el día sin deporte erótico, le llamarían "El Animosísimo y Cachondísimo." Cuando el emperador austríaco muere en 1711 y el rival de Felipe pasa a ser el emperador Carlos VI, la cosa se aplaca para Felipe y en 1713 mediante el Tratado de Utrecht Felipe se ve reconocido mundialmente como legítimo soberano de España.
Felipe habría de pasarse su vida corriendo del lecho de amor a su confesor debido a sus urgencias sexuales. Cuando lo habían casado en 1702, su consorte tenía apenas catorce años de edad, y era María Luisa de Saboya(nacida en 1688 y muerta en 1714 tras agotarse con tanto parto.) Para darle una dura lección, Ma. Luisa lo tuvo dos noches esperando antes de consumar el matrimonio. Ma. Luisa trataba de divertirlo jugando al cero escondido, pero Felipe se las ingeniaba para aterrizarla en la cama todas las veces que pudiera. Poco después de la boda, Felipe tuvo que irse de campaña a Italia y la separación de su mujercita le supo a diablos. Pero se negó a tomar una amante a pesar de que le urgía desahogar sus pasiones. Una vez de regreso en España, exigía la presencia de su esposa a cada minuto del día y para evitar contratiempos, le exigió a su mujer que cuando él fuera al retrete lo hiciera ella también, haciendo sincronizar sus funciones corporales para que no estorbaran a la hora que Eros llamara. Tras 4 embarazos y dos abortos espontáneos, Ma. Luisa estaba más gastada que chancleta de pobre. Ma. Luisa debía pasar consulta sin que el galeno la tocara pues la etiqueta y el rabiosamente celoso rey prohibían que el médico tocara a la reina. Felipe no se apartaba de su lado, y apenas el médico se iba, Felipe se metía en la cama para gozar de su moribunda antes que se le muriera y le tocara practicar la necrofilia. El doctor le había prohibido cumplir con sus deberes de esposa a Ma. Luisa, pero Felipe gruñía y lloraba y acababa copulando con ella dando gritos. Cuando la pobre mujer se murió, en 1714, Felipe hacía cosa de dos horas que había gozado del último coito con ella. Cuentan las malas lenguas y la mía sumándose a la marcha que solo la intervención de algunos cortesanos evitó que Felipe gozara de ella una última vez antes que cerraran la tapa del ataúd.
El viudo lloró a su mujer, se encerró en su palacio de Medina Coeli, pero casi de inmedito comenzó a buscar nueva esposa porque ullaba que no podía pecar buscando amante. Tras 7 meses de intensa búsqueda, le trajeron a la fea, esbelta y cara de piña Isabel Farnesio, una italiana nacida en Parma en 1692 y que viajaba con pasaporte de boba pero acabaría siendo el timón de la vida de Felipe. Isabel Farnesio apenas se casó con Felipe, procedio a subyugarlo sexualemente y a usar la adicción sexual de su marido como arma para dominarlo por completo. Lo conservó para sí misma, le hizo inaccesible y usó el sexo como medio para negociar y lograr que él le cumpliera hasta el más chiquit de los caprichos. Cuando Isabel se negaba a ir al lecho, Felipe gritaba, maldecía, aúllaba como lobo en celo y a veces hasta le pegaba a Isabel, quien se mantenía firme en sus trece hasta que él capitulaba. En 30 años de matrimonio, Felipe nunca se separaba de su esposa, la llevaba consigo de cacería y hasta en campañas militares como la de 1719. Los súbditos la odiaban, pero era indispensable para su esposo.Teniéndolo atado a sus enaguas, Isabel discriminó a los hijos habidos con la anterior esposa y se propuso a favorecer solamente a los suyos. Intrigó para lograr el trono de Nóples y Sicilia para su primogénito Carlos y los ducados de Parma y Piacenza para su segundo hijo, mientras que un tercer muchacho suyo se hizo arzobispo de Toledo con el correr del tiempo.
Felipe con el paso de los años cayó víctima de una inmensa depresión y una galopante melancolía, la cual era aliviada solamente por la voz encantadora de Farinelli, el famoso cantor operático que era eunuco. Favoreció a este gracioso y gentil italiano colmándole de regalos y bienes. Para 1717 Felipe ya casi estaba loco.Decía sentir un fuego que le consumía desde sus entrañas, se negó a cambiarse de ropa, y los piojos le navegaban por las asquerosas greñas. Su confesor no tenía descanso, y Felipe envejeció ostensiblemente. En 1724 Felipe V anunció que iba a abdicar a favor de su hijo mayor, Luis, quien pasó a ser brevemente Luis I de España. Sin embargo en agosto de 1724 su hijo de apenas 17 años pescó una viruela galopante y se murió en cuestión de diez días. Isabel Farnesio obligó a su maniático depresivo marido a retomar la corona. Otra vez en la primavera de 1727 tuvo colapso nervioso, tornándose agresivo hasta con Isabel y sus médicos. Aporreó a los galenos y a su mujer, cantaba a gritos y se mordía a sí mismo hasta sacarse sangre. No se dejaba cortar uñas, pelo o callos porque decía que lo querían matar por brujerías. No le permitían acceso a lápiz y papel por tmor a que quisiera abdicar. Tras ocho meses de locura, Felipe se recuperó brevemente. Pero en agosto de 1732 se sumió nuevamente en la cama, no quiso comer y no se cambió de ropa en 19 meses. Se negó en redondo a recibir a sus ministros y aunque en la Pascua de 1733 casi vuelve a la normalidad, Fernando, hijo de la primera esposa de Felipe, lo obligó a bañarse y rasurarse. Isabel, temiendo que su entenado tuviera ascendiente sobre su marido y le quitara mando a ella, prohibió la presencia del futuro Fernando VI y su esposa en círculos públicos. En 1738 Felipe volvió a ponerse loco como cabra indigesta con hongos, aullaba como lobo en noche de luna llena e Isabel evitaba lucirlo en público para que la gente no supiera lo desquiciado que estaba. El 9 de julio de 1746 una embolia puso fin a la alborotada y trágica vida del hombre a quien en España aún recuerdan como Felipe El Animoso...o El Cachondo.

Vendepatria,mal hijo y desgraciado:Fernando VII de España


FABULOSO LADYKILLER: EL REY FERNANDO VII DE BORBON
Cecilia Ruiz de Ríos
El término inglés ladykiller-matadamas o sopapeador de mujeres-muchas veces se ha aplicado a Enrique VIII de Inglaterra, pero en España hubo un monarca glotón, patán, feo y cobarde que no se quedó muy atrás en cuanto al desgaste de varias esposas: Fernando VII de Borbón. Si bien la historia lo recuerda por haber llegado al trono después del motín de Aranjuez (cuando su padre el sonso y cornudo Carlos IV abdicó a favor de él) y porque echó por tierra la ley Sálica que prohibía a las mujeres subir al trono para que su regordeta hija Isabel II pudiera reinar, Fernando VII se llevó el dudoso honor de ser uno de los reyes más odiados en su país por sus actitudes serviles y entreguistas ante los franceses.
Era hijo de Carlos IV -considerado como un pusilánime que dejó su gobierno en manos de Manuel de Godoy, amante de su esposa María Luisa (una mujer cuya líbido desenfrenada sigue siendo comidilla). Desde chico fue malcriado, gritón y muy dado a los excesos en la mesa. Como hijo, fue muy malagradecido con sus padres y profesaba un odio muy bien correspondido hacia su madre, quien solía comentar que si lo hubiera amamantado con bilis en lugar de leche quizás hubiera salido mejor dispuesto el muchacho.
A la hora de casar a este feo y regordeto príncipe de Asturias (quien más que príncipe parecía sapo), la búsqueda comenzó temprano. Tenía Fernando apenas 13 años cuando sus padres decidieron matrimoniarlo, y cinco años más tarde en un 25 de agosto de 1802 se firmaron los papeles de la boda por poderes. La pobre víctima de esta política de casorios por conveniencia era la princesita María Antonia de Nápoles, y aunque tanto ella como Fernando ya contaban con dieciocho años, el lecho matrimonial se quedó vacío pues no hubo consumación. María Antonia había llorado a moco tendido apenas vio a su hombre titular y comenzó a escribir lacrimosas cartas a casa donde se quejaba que Fernando era un total desastre.
No fue hasta a fines de septiembre de 1803 que Fernando y María Antonia por fin estuvieron juntos, pero para entonces el regio muchacho ya había frecuentado los lechos de toda hembra de baja estofa que a su camino encontrase. María Antonia, bella y rubia con un carácter muy alegre, pronto se marchitó en la sombría corte española, dado que debía pedir permiso a su esposo hasta para ir al retrete. La reina María Luisa también probó ser una suegra de pesadilla, y después de dos abortos espontáneos consecutivos que tuvo María Antonia en 1804 y 1805, la reina se comportó como genuina arpía. María Luisa, ahora convertida en suegra, optó por revestirse de pudor tras haber sido tamaña libertina y le rompía los trajes que ella consideraba indecente a su nuera. La tisis se apoderó de María Antonia y el 21 de mayo de 1806 falleció tras una dolorosa y larga agonía. El pueblo se apresuró a acusar a María Luisa de haber envenenado a su nuera, pero la realidad es que entre la tuberculosis y la tristeza, María Antonia no aguantó el matrimonio.
Al verse viudo Fernando, y estando en Francia en el dorado exilio con sus padres debido a que los franceses estaban derramando sangre patriota en España por la intervención del Pequeño Gran Corso Napoleón Bonaparte, comenzó a buscar esposa. Quiso adular al invasor Napoleón pidiendo la mano de una sobrina de éste, una tal Lolotte habida de la unión de Luciano Bonaparte y Catalina Boyer. El cobarde y traidor Fernando, al ver que fracasaron sus intentos de casarse con Lolotte, quiso casarse con Zenaida Bonaparte, hija del usurpador del trono español José Bonaparte y de Julia Clary. Fernando para entonces ya había mandado una carta de congratulaciones al invasor José Bonaparte por el ascenso al trono que debió ser suyo.
Otro intento de matrimoniarse fracasaba cuando quiso casarse con una princesa rusa, y después de tanta rebatiña, Fernando acabó casado (tras 8 años de aparatosa viudez) con su prima portuguesa Isabel de Braganza, quien para colmo era fea, débil y pobre. A los dos meses de la boda, Isabel comenzó a sentir achaques de embarazo, pero eso no impidió que Fernando, zanganete como siempre, se fuera de francachelas con unas damas de la noche del burdel de Pepa La Malagueña. El 21 de agosto de 1817 Isabel pare una niña a la que le ponen María Luisa en honor a la temible suegra, pero la criatura murió poco después. Fernando siguió en sus devaneos con mujeres de baja ralea y el 26 de diciembre de 1818, tras un embarazo difícil, Isabel se vio en una trance espantoso.
Creyendo los médicos que la reina ya estaba muerta, quisieron extraer de su vientre el feto que cargaba desde 8 meses atrás y al practicarle cesárea sin anestesia, la pobre portuguesa pegó más gritos que un león en celo. La niña que albergaba isabel en sus entrañas estaba muerta, y la carnicería de esta cesárea fue tan atroz que la sangre corría por todo el cuarto. Al morir literalmente descuartizada, Isabel tenía apenas 21 años. Fernando, inmediatamente que enterró a su segunda esposa, se dio a la búsqueda de su tercera víctima, quien fue nada menos que María Josefa Amalia de Sajonia. El 20 de octubre de 1819 Fernando se casa con ella, pero la noche de bodas resulta ser un tragicómico suceso.
María Josefa Amalia de Sajonia había sido criada de forma tan gazmoña que albergaba la idea que hacer el amor era uno de los peores pecados. Cuando Fernando le pone la manito encima, la pobre mujer estalla en un ataque de histeria, no se deja hacer nada y del pavor se orina y hasta se defeca en la cama, saliendo el salaz Fernando mojado y maloliente a buscar baño. La soberana de apenas 16 años dijo que primero muerta antes que acostarse con su macho, y después de infructuosas intervenciones de clérigos españoles, fue preciso que el Papa de turno tomara cartas en el asunto para que María Josefa Amalia bajara sus puentes levadizos y permitiera al rey acceso a su intimidad. A menudo la reina, mojigata hasta el extremo, regañaba a su esposo por el lenguaje soez con el cual se expresaba. Durante casi diez años estuvo María Josefa Amalia regañando a su marido hasta que un 18 de mayo de 1829 murió de fiebres a los 25 años de edad en Aranjuez, sin dejar la ansiada descendencia.
Nuevamente viudo, Fernando no quiso buscarse otra mujer que prefiriera ser monja. "Estoy de rosarios hasta las menudencias!" espetó y se fijó en María Cristina de Borbón y Borbón, hija del rey Francisco I de Nápoles. María Cristina tenía 23 años de edad, y era muy bella. Fernando por su parte ya tenía su salud minada por los excesos en la comida, la bebida y la cama, y era desesperante su situación al no tener heredero. Se casaron el 9 de diciembre de 1829 y la nueva reina resultó ser una esposa modelo, sumisa, sonriente y fértil. María Cristina habría de darle dos hijas a Fernando, siendo la primogénita la controversial Isabel II y la siguiente Luisa Fernanda. Fernando decide poner fin a la Ley Sálica que prohibe que las mujeres hereden tronos y de esa forma es que Isabel puede llegar a reina de España. El 29 de septiembre de 1833 moría Fernando VII de una apoplejía fulminante, dejando tras de sí la imagen de un rey que fue el epítome de la gula, la lujuria, la cobardía y la chabacanería... Todo un ladykiller!

el feo que ganó vanagloriándose de un crimen:Harrison


OLD TIP: EL ODIOSO DEL DESPACHO OVAL

Cecilia Ruiz de Ríos
Entre los personajes odiosos que yo amo detestar está un hombre feo, tosco, y nada simpático llamado William Henry Harrison, quien por una de esas bromas pesadas que juega el destino en los comicios fue el noveno presidente de los Estados Unidos.
William Henry Harrison nació en Berkeley, Virginia, un 9 de febrero de 1773 en el seno de una familia tradicional. Su padre, Benjamín Harrison, fue uno de los firmantes de la Constitución de los Estados Unidos. Desde la cuna, su cara no le ayudaba y ni su pobre madre, Elizabeth Bassett podía decir que era buen mozo. William se autollamó "hijo de la revolución", era el cumiche de su casa, y no fue a escuela alguna porque lo tutorearon en casa. A finales de la década de los 1780 lo enviaron a estudiar a la Universidad Hampden-Sydney, donde aparentemente no hizo demasiadas luces y se fue de sus aulas sin acabar los estudios. En 1790 le dio por querer ser matasanos y aunque tenía cara de purgante, no terminó tampoco la carrera de medicina. En 1791 optó por una carrera militar. A los 18 años de edad, ya William le tenía buen odio a los indios y organizó a 80 hombres para ir a luchar contra ellos, con la miserable paga de dos dólares por mes. En agosto de 1794 se destacó por su valentía en la Batalla de Fallen Timbers, y al año siguiente estuvo entre los firmantes y testigos del Tratado de Greenville.
Un 22 de noviembre de 1775, William se casó a escondidas con Anna Symmes, la mimada hija del juez John Cleves Symmes, quien poseía muchísimas tierras en Ohio. No faltó quien dijera que William era un cazadotes que esperaba ser mantenido por su suegro, y el afligido juez no dio la bendición para el casorio de su hija alegando que William "no sabe sangrar en pellejo propio, ni rogar con humildad, ni predicar con el ejemplo. Si tan solo supiera arar me sentiría satisfecho. "El matrimonio de William con Anna fue tumultuoso y los pleitos a menudo los resolvían temporalmente en la cama, por lo que no es de asustarse que en 19 años la pareja tuvo 10 hijos... William era muy dado a dar apariencias falsas, y muchas veces, tras aparatosa reyerta, William le decía a Anna, "Amorcito, dame la manito que nos están viendo y quiero que sepan lo felices que somos." Uno de los frutos del matrimonio de William fue John Scott Harrison, quien con el correr del tiempo engendró a Benjamín Harrison, vigésimo tercer presidente gringo.
William sometió a su numerosa prole a los rigores de vivir lejos de la civilización cuando él fue asignado en diversas comisiones y puestos gubernamentales. En 1800 William fue nombrado gobernador del territorio de Indiana cuando se partió el Territorio Noroeste.
Secretamente William era antiabolicionista y nunca dejó de albergar esperanzas de que la esclavitud siguiera entronizada en los Estados Unidos. Así a como gustaba de la opresión contra los negros, William también le arrebató a los indígenas buenos mordiscos de su territorio. Entre los tratados mediantes los cuales se usurparon tierras de los indios estuvo el de Fort Wayne (1809) por el cual los indios Delaware, Miami, Potawatomi e Eels cedieron casi 3 millones de hectáreas al blanco, siendo pagadas estas tierras a razón de un máximo de 500 dólares anuales. No todos los indios fueron dóciles y algunos se rebelaron contra el despojo y ocupación de sus tierras. Los británicos azuzaron a los indios Shawnee para que lucharan contra el invasor gringo y entre los que le dieron camorra a William estuvo el bravío y hermoso Tecumseh. En 1810 William chocó cuernos con Tecumseh en 1810 en el mes de agosto y no se pudo dar reconciliación alguna.
En la madrugada del 7 de noviembre de 1811 se libró una batalla en la Quebrada de Tippecanoe cuando los 800 hombres de William fueron sorprendidos por los indios al mando del Profeta (hermano de Tecumseh). 61 muertos y más de 120 heridos fueron las bajas de los norteamericanos, pero los restantes soldados blancos se fueron a sacar la rabia destruyendo el poblado desierto donde habitó el Profeta. Luego, la confederación de tribus indígenas lidereada por el aguerrido Tecumseh luchó al lado de los británicos en la Guerra de 1812. Pero desde 1811, a William le llamaron Old Tip, abreviando el nombre de Tippecanoe. William volvió a toparse con Tecumseh en 1813, y un 5 de octubre en la batalla del Thames, el valiente indio habría de caer acribillado a balazos. William a partir de entonces se sobaba las uñas en la solapa afirmando -al igual que tantos otros soldados gringos- que su bala había sido la que hirió de muerte a Tecumseh.
Con esos alardes y el apodito de Viejo Tip hizo campaña presidencial después de haber sido oficial de la iglesia Episcopal de Cristo (¡Con las manos manchadas de sangre india!) en Cincinnati, haber representado a su distrito en el congreso de 1818 a 1819 y siendo senador en 1825. A estas alturas, John Quincy Adams lo consideraba como poseedor de una mente activa, pero de poca profundidad. En 1828 William fue enviado de embajador gringo a Colombia. En febrero de 1829 llegó a Santa Fe de Bogotá, pero la gloria le duró poco porque llegó a Colombia solo a caerle gordísimo a Simón Bolívar, quien era el mandamás en aquel entonces.
Bolívar aborrecía el estricto republicanismo de William, y el nuevo presidente electo de los EEUU, Andrew Jackson, lo destituyó a William antes que tuviera oportunidad de "meter las de andar" todavía más. Una vez humillado al ser destituido, William le mandó una cartita bastante untuosa a Bolívar tratando de limpiarse... Mientras Andrew Jackson estuvo en la Casa Blanca, William hizo de todo para adquirir un hueso que roer (léase obtener un cargo público) y las cosas le fueron tan mal que hasta tuvo que hacer de oficinista en 1834 en una corte de apelaciones del condado Hamilton para poder mantener a su gente. Cuando algunos políticos le propusieron que corriera para vicepresidente, este "limosnero con garrote" dijo que él o corría para presidente o no lo hacía del todo. A la larga esa soberbia le trajo buenos dividendos y fue nominado, perdiendo en su primer intento cuando el vanidoso Martín Van Buren le ganó. Pero William estaba destinado a la presidencia y en 1840 volvió a lanzarse como candidato, esta vez para triunfar. La campaña electoral de William fue poco escrupulosa, atacaba con golpes bajos a Van Buren, llamándole un dandy sin cerebro.
Como slogan de campaña hizo alusión a su batallita de Tippecanoe y se vanaglorió de haber matado a Tecumseh. Una vez ganada la presidencia, quiso saborear al máximo su momento pronunciando un discurso larguísimo y aburrido de 105 minutos en el cual se comprometió innecesariamente a no buscar reelección. Su primer día de mandamás fue de temperaturas gélidas debidas a la cola del invierno. William al aburrir a la gente con su discurso inaugural no usó sombrero y pescó la neumonía que lo llevaría a la tumba un 4 de abril de 1841, dejando el récord de haber sido el presidente más viejo a la hora de tomar las riendas y el que tuvo más efímera duración en la Casa Blanca. La leyenda afirma que el fantasma de Tecumseh, quien nunca padeció de resfriados ni nada, llegó a pasarle la factura. Hoy en día muchos lo recordamos como un hombre patán, asesino de indios, usurpador de tierras y un ávido buscador de puestos quien nunca se detuvo ante nada ni nadie.

vegetariano y animalero, Adolfo no era mal muchacho

LADYKILLER POR EXCELENCIA: ADOLFO HITLER
Cecilia Ruiz de Ríos
Una de las figuras más odiadas de la historia es indudablemente el austríaco Adolfo Hitler, quien causó la muerte no solo de más de 6 millones de judíos, sino que también causó una devastación en Europa a como no se dio en todas las guerras anteriores puestas juntas. Sin embargo, aunque haya sido un masacrador sobresaliente, nadie le puede rendir el charro que como político logró ascender vertiginosamente hasta ser considerado, muy a pesar de muchos, como un genuino estadista. Lo que muchos no saben es que Hitler fue un genuino matahembras, ya que muchas de ellas optaron por el suicidio tras haber retozado con él.
Hitler vino al mundo en Braunau, Austria un 20 de abril de 1889 en el seno de una familia dysfuncional. Su papá Alois era un agrio resentido social debido a que había sido engendrado fuera de matrimonio por su madre Ana María Schicklgruber cuando ésta, siendo una sirvienta irresponsable y golosa, había sido preñada por el hijo de su patrón. Toda la amargura de haber sido un bastardo que pasó penurias y pobreza porque el hijo del patrón(por cierto judío y acaudalado)no lo quiso reconocer, Alois era un padre odioso y regañón. Karla, su madre, era una pobre pusilánime que de los siete hijos que manufacturó con el chinchintorro Alois, 4 murieron prematuramente, otro era débil mental y uno de ellos era completamente idiota, por lo cual lo mantenían oculto para evitar bochornos. De muchacho, Hitler era pleitisto y soñaba con ser un gran pintor. En dos ocasiones lo suspendieron en exámenes de primer ingreso a la Academia de Bellas Artes en Viena, y tras dejar el hogar anduvo posando en cuartos infestados de chinches y ratas para huir del servicio militar. Se mantenía escasamente haciendo grabados, copias de cuadros y carteles publicitarios. Al estallar la primera guerra mundial, Hitler se sumó a un regimiento de infantería bávaro y perdió el miedo a las armas, destacándose en acciones bélicas hasta el punto de ser condecorado dos veces con la Cruz de Hierro. En 1920 se incorporó al Partido del Trabajo alemán y pronto lo convirtió en una organización paramilitar. Un 8 de noviembre de 1923 le dio por incitar al gobierno bávaro a rebelarse contra la república de Weimar, y esto lo aterrizó con una condena de 5 años en la cárcel, donde humeando de ira, escribió su famoso libro Mein Kempf(Mi Lucha), lo cual luego sería como biblia para los nazis.
Hitler tras salir de la cárcel recuperó el tiempo perdido a como mejor pudo, y aprovechando el estado piltrafoso en que quedó Alemania tras la sopapeada que le pegaron los Aliados en la primera guerra mundial, Hitler usó su hipnotizante retórica y gran carisma para ganar terreno político, y para 1933 fue nombrado canciller. Una vez ejerciendo sus funciones, eliminó a sus adversarios políticos y fundó su propio ejercito de camisas pardas(unos 100 mil adeptos) y el 30 de abril de 1934 ordenó la sangrienta matanza de La Noche de los Cuchillos Largos que tanto daño y llanto causó a los judíos. Una vez de mandamás de Alemania, comenzó abiertamente su política antisemita, le puso precio a la cabeza de grandes judíos como Einstein (quien se vio obligado a huir a Estados Unidos) y el 1o. de septiembre de 1939 envió sus tropas a cruzar la frontera polaca. Hitler ocupó Renania, se comió los sudetes checoslovacos y así desató la segunda guerra mundial. Para 1944, falló un complot de asesinato contra el Fuhrer y Hitler se regodeó en recetarles muertes lentas y penosas a los conspiradores: los colgaron con cierdas de piano y se les reanimaba con agua helada cuando ya parecían estar muriendo.En 1945 ya Hitler se percataba que su Imperio de los Mil Años mediante el cual pensaba someter al mundo se le caía a pedazos. Hitler entonces como buen cobarde hizo operación cusuco y se metió a su bunker debajo de la cancillería, donde despues de casarse con su concubina Eva Brau, se suicidó un 30 de abril. Cuando encontraron su cadáver chamuscado, descubrieron que el Fuhrer solo tenía un testículo.
Sobre Hitler se han tejido toda suerte de leyendas. Se cree que su odio por los judíos se debía a que su abuelita materna fue burlada por uno de ellos, y Hitler era 1/4 judío. El gran amor de la vida de Hitler fue Ángela “Geli”Raubal, la hija de una hermamastra a quien el llamaba “adorada sobrinita”. Básicamente heterosexual, aunque afirman algunos que lo vieron besándose apasionadamente con Albert Speer y otros oficiales nazis, Hitler no resultaba demasiado atractivo físicamente, pero el poder que fue adquiriendo luego resultá buen afrodisíaco. Hitler ya contaba con 40 años cuando se hizo cargo de Geli, a quien convirtió en su amante. La celaba hasta del aire, y la forzaba a posar desnuda en las poses más oobscenas imaginables. Geli también era regularmente azotada y sometida a toda suerte de prácticas sadomasoquistas, y ella se vengó de su protector siendole infiel con su chofer (Emil Maurice) y varios escoltas de su “tío”.En 1931 Geli no soportó más su jaula de oro y utilizando la pistola de Hitler se dio un tiro directamente en el corazón. El impacto sobre Hitler fue tan grande que había que vigilarlo para que no se suicidara, tan deprimido quedó por el suicidio de Geli.
Tras la muerte de Geli, Hitler conoció a Renate Muller, una menuda y linda chela que era una de las más populares actrices alemanas. Renate se hizo amante de Hitler pero en 1937, suspendió sus relaciones y en octubre de ese año, Renate se lanzó desde la ventana de su apartamento 12 metros hacia el vacío en un aparente suicidio. Otros creen que Hitler, descubriendo que tenía amores con un judío, la hizo defenestrar.
En 1939 la inglesa Unity Mitford se suicidó mediante un tiro tras una riña con el Fuhrer.vegetó por 9 años con una bala alojada en el cerebro.Antes de ella, Suzi Liptauer se ahorcó tras una cita nocturna con Hitler y María Reiter, apodada Mimi, quiso hacer lo mismo pero logró sobrevivir casi de milagro a su roce con la muerte. Marlene Dietrich, una de las mujeres más seductoras de la historia y famosa como actriz en la Alemania Hitleriana, le cantó un estruendoso no al Fuhrer cuando Hitler quiso seducirla, y su rabia fue tan grande que se exilió en Estados Unidos, desde donde enfureció aún más al chacal cuando fue a divertir a las tropas de los Aliados.
Eva Braun era una conocida actriz de medidas perfectas pero un cero a la izquierda intelectualmente hablando cuando Hitler se prendó de ella. Hitler era 23 años mayor que ella, y ya desde 1932 tenían relaciones. Para colmmo la pobre Eva había nacido con un defecto congénito que consistía en proporciones anormalmente pequeñas de sus menudencias, y Hitler la obligó a someterse a largas y dolorosas intervenciones quirúrgicas para que ella lo pudiera complacer. Una vez que Eva ya estuvo apta, el ginecólogo que la operó fue “silenciado” en un raro accidente automovilístico. Eva pasó muchos años como amante cómoda, sin protestar aún a sabiendas que su hombre andaba con otras. Eva afirmaba que se sentía frustrada a veces, pero no dudó en casarse con Hitler cuando ya la guerra la perdía la Alemania nazi. Encerrada junto a su Fuhrer en el bunker, Eva Braun contrajo nupcias con Hitler un 29 de abril de 1945. Al día siguiente, cumpliendo el pacto de suicidio convenido con su amado, se tragó una buena dosis de cianuro y murió. Para entonces ya Hitler optó por darse un tiro.
Aunque el odio de Hitler por los judíos y otras razas como los gitanos, a quienes consideraba subespecies y no humanos, era enorme, el Fuhrer tenía su lado tierno, muy oculto. Era amante de los animales, y afirmaba que era mejor ser vegetariano para no causar muerte a las criaturas porque no debían ser sacrificadas. Tuvo varios perros a los cuales adoró, y cuando uno de ellos le fue secuestrado ofreció sumas jugosas por recuperarlo pero todo fue en vano. Se lamentaba el no tener hijos, porque decía que nada era más hermoso o dulce que un bello tierno rubio, sin embargo este fue el hombre que envió a la muerte en los campos de concentración a incontables niños. Hitler sentía obsesión por las colecciones de arte, y mandó a sus acólitos a saquear todos los museos de las naciones agredidas por Alemania. A pesar de ser tan feo, Hitler era tan narcisista que no podía pasar por un espejo sin detenerse a atusarse el bigote o sumir la barriga para lucir esbelto.
Lo que Hitler hacía entre sábanas con sus mujeres ha sido fuente para abundantes leyendas sobre prácticas coprófilas, pero lo cierto es que este sádico gozaba con humillar a sus chicas y no es ningún misterio que se hayan suicidado. Entre los oradores de la historia, Hitler indudablemente se apuntó un cien. Como líder, supo sacar a Alemania de la vergonzante lipidia en que quedó tras ser castigada al finalizar la primera guerra mundial. Hitler sentía pasión por las leyendas y literatura germanas, particularmente por la saga de los Nibelungos y los dioses nórdicos. Amaba la música del también antisemita Ricardo Wagner, y leía a menudo a Nietszche porque sus teorías sobre la supremacía aria le caían a los nazis como anillo al dedo.
Los médicos soviéticos que analizaron el cadáver de Hitler se toparon con una gran sorpresa al descubrir que en el escroto solamente existía un testículo. Hitler durante toda su vida tuvo muchas relaciones sexuales, pero nunca mujer alguna salió preñada de el. El matrimonio entre Klara y Alois Hitler, sus padres, era una endogamia, y tuvo que obtenerse una dispensa papal para poderse celebrar. Hitler siempre pensó que su sangre estaba contaminada, y solía aplicarse sanguijuelas para purificarla. Hitler además era fácil presa de charlatanes que le ofrecían conservar su salud y vigor sexual hasta una vejez avanzada. Consultaba a menudo el horóscopo y creía cualquier predicción que le hicieran brujos o astrólogos. Hitler con su carácter dominante exigía total sumisión de quienes le rodeaban, y tras el atentado fallido en su contra en 1944, se volvió aún más neurótico y exigente. Entre sus admiradores el Fuhrer contaba al ex rey ingles Eduardo VIII y su esposa Wallis, quienes albergaban secretas esperanzas de que si Hitler triunfaba en la segunda guerra mundial, quizás podría restituirle el trono a Eduardo. Un gran poder de persuasión era uno de los grandes dones de este criminal, ya que logró adormecer a los alemanes para que lo siguieran en uno de los episodios más espeluznantes de la historia.



















Ay Tomas y tus enredos!


LA RELACION IMPROPIA... SEGUN JEFFERSON
Cecilia Ruiz de Ríos
Hace poco, en medio del escándalo protagonizado por Bill Clinton y la rapaz Mónica Lewinsky, casi me desternillo de la risa cuando el atribulado chele calificaba su relación con la rolliza judía como "algo inapropiado." Lo divertido es que Clinton tomaba prestadas las mismas palabras con las cuales Thomas Jefferson, monstruo sagrado de la historia estadounidense, designaba su affaire au très petit sèrieux con una casada señora allá a fines del siglo XVIII.
Las menudencias de los presidentes estadounidenses siempre han sido objeto de curiosidad y especulación, desde las de George Washington quien nunca pudo engendrar aunque sí se sabe que era potentísimo con su esposa Martha Dandridge... hasta las del actual Clinton de quien se dice que podría precisar Viagra por aquello del puro (no confundirse con la popular oración...)
Nacido en 1743 y muerto un 4 de julio de 1826, Thomas Jefferson debajo de una peluca tiesa y una mirada de castigador no nos parece como un hombre que haya suscitado pasiones volcánicas en hembra alguna. Resulta curioso que en su adolescencia nunca tuviera valor para ir más allá de un casto beso con una rubia llamada Rebecca Burwell, quien lo vio tan torpe en las lides amorosas que luego se cansó de esperar y se casó con otro.
Pero este feo ejemplar de macho debe de haber tenido alguna gracia que no le sospechamos hoy cuando se pudo dar el lujo de invadir el lecho matrimonial de su mejor amigo y ocasionar lo que se conoce hasta nuestros días como el Asunto Walker. John Walker era uno de los yuntas de tiempos escolares de Jefferson. Habían ido a la misma universidad, y cuando John decide casarse con la hija del coronel Bernard Moore, Elizabeth (apodada Betsey), no tiene mejor idea que llevar a Jefferson como testigo de las nupcias. Ya existía una amistad sólida entre John Walker y Jefferson. El padre de John, el doctor Thomas Walker, había sido uno de los ejecutores del testamento del padre de Thomas, y en una ocasión, hasta llegó a darle dinero de su propia bolsa al futuro estadista cuando éste se atrasó en el pago de su colegiatura en la universidad William and Mary. Poco podría haberse imaginado el doctor Walker que Thomas iba a pagarle sus bondades jugándole la comida al hijo.
A los 21 años, el robusto Thomas estaba a merced de sus hormonas. Los recién casados se establecieron en Belvoir y cuando John tuvo que ir de secretario de su papá con una delegación de virginianos a una reunión con los indios en Fort Stanwix, John Walker confió al cuidado de Thomas, entonces de 21 años, a su esposa y a la hija de ambos. Tomando el riesgo que representaba en ese entonces sentarse a la mesa de negociaciones con indios -quienes lògicamente andaban con el plumero en el suelo muertos de rabia por las tierras que el blanco les arrebataba- John Walker hasta hizo un testamento "por si las moscas" y el ejecutor número uno era su amigo Thomas.
Durante los 4 meses que John Walker estuvo fuera, Thomas Jefferson cuidó a Betsey... como si fuera propia, llegando a tener un gran romance que incluyó aparatosas sesiones en la cama. Al parecer, Thomas sintió poco remordimiento de haberle tomado la esposa prestada a su mejor amigo, y cuando el pobre cornudo regresó, nadie dijo nada y todo siguió sin confesiones . Thomas siguió siendo el amigazo de Walker, resultó nombrado en la Casa de los Burgesses, aconsejó a uno de los hermanos de Betsey en cuanto al estudio de las leyes, y Betsey nunca se dio por ofendida. Hasta la década de los 1780s nada se sabía de esta mancha sobre el honor de Thomas. Para entonces ya estaba felizmente casado con Martha Wayles Skelton, quien era 5 años y medio menor que él y había llegado a su poder no como una ingenua virgen sino como una viuda.
Cuando Thomas Jefferson se va de ministro de EEUU en Francia en 1784, Betsey espera que el futuro estadista esté al otro lado del charco para hacerle la confesión a su marido sobre lo que pasó en 1768. Walker posteriormente presentará unos escritos en los cuales acusa a Thomas de haber cometido adulterio con su mujer incluso cuando Thomas ya estaba casado con Martha Wayles, en 1779. El furibundo esposo, que hasta entonces no se había percatado que andaba una pareja de cuernos encima, distorsionó y aumentó con detalles lujuriosos la relación entre Thomas y su esposa. Fue cuando Thomas Jefferson, una vez que a como dicen los gringos the shit hit the fan (el estiércol pegó en el ventilador), se vio obligado a admitir que había tenido una relación impropia con Betsey. Para entonces ya era el presidente de los Estados Unidos y se vio obligado a declarar "Me confieso culpable de que cuando era joven y soltero yo ofrecí amor a una guapa dama. Yo reconozco lo incorrecto e impropio del asunto," dijo el humillado Thomas.
El escándalo le acompañó desde la Casa Blanca hasta su retiro en 1809, y muchos que lo miraban con adoración por haber sido uno de los firmantes de la Constitución de las Estados Unidos, ahora lo observaban como a un macho cabrío en celo. Jefferson pasó bastante tiempo tratando de compensar a John Walker por su traición. Para colmo, una vez que su adorada Martha había muerto (agotada de tanto parto) poco antes de que fuera de ministro a Francia, un periodista llamado James Thomson Callender le rastreó una querida negra llamada Sally Hemmings que conservaba en Monticello para sus placeres de viejo solo. De ella tuvo varios hijos pero nunca le dio la libertad pues este padre de la patria quería seguir estrujando el voluptuoso cuerpo de la esclavita.De nada sirvió que Jefferson fuera el instrumento para lograr la compra de Louisiana a Francia en 1803, porque muchos se encargaron de agriarle la existencia por su desliz de juventud. Sin embargo, la figura colosal de este estadista siguió siendo objeto de respeto y veneración, y aunque desde 1809 ya estaba retirado de la vida pública, siguió siendo ampliamente consultado para asuntos políticos.

Joe Pulitzer, el periodista más ciudadano


EL FRENCH FRY MAS GENIAL DEL PERIODISMO. JOSEPH PULITZER
Cecilia Ruiz de Ríos
“V pues la Cecilia no est solo patuleca de la pata, sino de la cabeza mentando en su espacio en El Pensamiento a un tal Puliche que sepa Judas de “onde” lo sac,” fue el comentario que escuch en un “supernotciero matutino” de un “prestigioso colega-periodista”. Hoy que estamos celebrando el Da del periodista nicaragense, vamos a recordar al French Fry (papita frita en comn escaliche) ms sublime de toda la historia del periodismo: el judo hngaro-gringo Joseph Pulitzer, cuya genialidad fue tan rebosante que hasta leg reales para premiar la genuina excelencia no solo en periodismo sino que tambin en categoras de poesa, drama y msica(por aquello que el buen periodista es aquel que leer vorazmente y ansa ser erudito, no?)
Joseph naci en el seno de una familia ricachona de judos hngaros el 10 de abril de 1847, y recibi una esmeradsima educacin desde sus primeras letras. Travieso y alegre como adolescente, se le meti el diablo que quera ser hsaro en el ejrcito hngaro, pero el flaquetoso y endeble chavalo fue rechazado de tajo por su mala salud y ser medio cegueta. Siempre tozudo, quiso sumarse a otros dos ejrcitos europeos pero le cantaron cero por los mismos motives. Un delegado del ejrcito de la Unin en 1864 lo alborot a que se sumara a los trajes azules de Lincoln, y ni corto ni perezoso Joseph se fue para Estados Unidos con una mano adelante y otra atrs, con ganas pataguinas de tener aventuras blicas mientras su familia quedaba en Europa retorcindose las manos de angustia. De esta forma Joseph fue quizs el soldado ms enclenque de toda la Guerra Civil, sin lograr una sola medalla y mas bien estorbando pues corra como chihuahua golpeado. Al finalizar la Guerra de Secesin gringa Joseph mene su huesera hasta llegar a la ciudad de San Luis, a orillas del Mississippi. Mientras aprenda el ingls, lav platos, fue comerciante informal, secretario y hasta vendi sepulturas para los que sucumbieron a un sbito brote de clera en 1866. Dado que haba una buena cantidad de germanoparlantes en esa ciudad y Joseph hablaba buen alemn (y muy buen francs tambin), Joseph le alborot la curiosidad a un editor de un peridico editado en alemn mientras jugaba ajedrez en la Biblioteca Mercantil. La gran inteligencia y perseverancia de Joseph propici que Carl Schurz del Westyliche Post lo contrat como reportero aunque Joseph no tena el ttulo de periodista...(”huy gucala papafrita!” dirn algunos). Una vez que estuvo trabajando con el alemn, Joseph se vio mordido por la culebra de la poltica, un inters que le durara toda la vida y que posteriormente hara que l fuera electo a la cmara de representantes del congreso gringo en 1869 como republicano. Como legislador estara destinado a luchar contra la corrupcin del gobierno. Consiguiendo que enemigos como el capitn Edward Augustine lo enojara tanto que el alborotado hngaro resolviera sacarle una pistola porque el militar lo llam mentiroso y tapudo. De este bochinche el capitn sali con un tiro en la pierna y a Joseph casi le destapan la sesera con la culata de una pistola. Joseph no fue severamente sancionado por esto, pero desde entonces Joseph prefiri la pluma y la lengua antes que volver a agredir a alguien por muy iracundo que estuviese.
Siempre prudente en sus gastos, Joseph fue acumulando dinero y en 1872 adquiri una parte de las acciones del peridico alemn donde trabajaba. Ejerciendo tambin como abogado emprico, fue haciendo cuantiosos ahorros y al cumplir sus 31 aos conoci al amor en mayscula cuando se top a la hermosa Kate Davis, una mujer de origen linajudo y modales sencillos. Se la llev de luna de miel a Europa y al regreso, Joseph compr el peridico St.Louis Dispatch. Bajo el liderazgo de Joseph, ste y otros diarios que l adquiri progresaron y le hicieron una jugosa fortuna. Siempre ambicioso y perfeccionista, este sesudo judo en 1883 compr el New York World de manos del financiero Jay Gould por la entonces enorme suma de $346,000.Joseph se mud con su familia a Nueva York, reteniendo al mismo tiempo el control del peridico St.Louis Dispatch, en el cual continu escribiendo hasta que muri.
Joseph toda la vida haba sido un workaholic de cuidado, y la direccin de su emporio periodstico hubiera minado la salud hasta de un Schwarzenegger. Pero Joseph segua siendo endeble, y el surmnage que le causaba tanta tensin termin de acabar con su frgil constitucin. En 1887 mientras entraba a las oficinas del New York World, el barbudo pesquisn levant un artculo para editarlo y se dio cuenta que apenas poda leer las letras grandes. Sali en carrera a ver a un oculista, quien le tena malsimas noticias: un vaso sanguneo roto tras un ojo y deterioro del otro globo ocular. Le recet 6 semanas en oscurana para salvar lo que le quedaba de vista. Joseph le contuvo y sigui la prescripcin pero fue en vano: el dao ya era monumental. No solo los ojos le estaban dando lata a Joseph: tena asma, pulmones dbiles, diabetes y fatiga constante. Como compensacin, oa mejor mientras su vista se perda. Al mudarse a su nueva mansin le disearon un cuarto aparte a prueba de ruidos. Para el 16 de octubre de 1890, Joseph tuvo que dejar su puesto de mandams. El doctor lo mand a pasear en yate. Al poco tiempo estaba de vuelta metiendo la nariz en todo, contraviniendo las rdenes del doctor mientras su mujer le gritaba que lo iba a amarrar a la pata de la mesa. Su cuado William Davis le alcahueteaba sus escapadas hacia el peridico, sabiendo que Joseph segua siendo incontenible, y que nunca iba a jubilarse. En 1907 al cumplir sus 60 aos, permiti que dieran dos cenas en su honor, pero no estuvo en ninguna. Sin embargo, no se perdi un solo detalle a travs de sus fieles informantes. Joseph morira completamente ciego en 1911 a bordo de su yate. Toda su vida luch contra la corrupcin, y en varias ocasiones se trenz en pleitos contra el exhibicionista archimagnate del periodismo amarillista William Randolph Hearst, a quien varias veces tild de asqueroso y mercenario por “vender la noticia como si fuera una puta pintorreteada”(palabras textuales, no mas, lo que me lleva a preguntar qu opinara el inefable hngaro al ver las notas rojas tan en boga hoy en Nicaragua?)A Joseph se le debe la base sobre la cual descansa la estatua de la Libertad en Nueva York, ya que l hizo campaa para colectar dinero para dicha construccin mientras el gobierno gringo deca estar en quiebra y conservaban guardado este obsequio que le haban hecho los franceses con tanto cario al pueblo yanqui. Joseph adems dej una suma gorda de su fortuna para premiar la excelencia no solo en categoras de periodismo y poesa, sino tambin en crtica, msica, caricatura, drama y fotografa. Contrario al derroche de elegancia que caracteriza a la entrega de Premios Nbel, la entrega de los Pulitzers es un almuerzo modesto en la Universidad de Columbia sin cobertura en directo de TV. El primer premio Pulitzer fue entregado en 1917, seis aos tras la desaparicin fsica del hngaro. Los premios son otorgados solamente a norteamericanos, ya que aunque Joseph nunca dej de recordar su origen magyar, siempre se sinti muy agradecido pues su trabajo y tesn lo convirti en el perfecto modelo del “American Dream.”

El hermosísimo Jomo

LA LANZA DE KENYA: JOMO KENYATTA
Cecilia Ruiz de Ríos
Uno de los grandes estadistas que ha dado Africa sin lugar a dudas fue Jomo Kenyatta, llamado “La Lanza de Kenya” porque gracias a sus esfuerzos, su país logró su independencia. Este luchador y fornido negrofue el primer presidente de su nación, y figura además entre los grandes estadistas del siglo XX.
Se cree que Jomo vino al mundo como un robusto bebe de 10 libras en 1893 en la remota aldea de Ichaweri, al sudeste del monte Kenia. Era el nieto de respetados hechiceros de la tribu kikuyu, un pueblo de industriosos agricultores pertenecientes a la etnia de los bantúes. Originalmente Jomo se llamaba Kamau wa Ngengi, pero al ser bautizado se convirtió en Jomo Kamau Johnstone y luego en Jomo Kenyatta al comenzar su lucha por la libertad de su país.
Como niño, demostró tener una acuciosa inteligencia. Tenía gran don de la expresión, e incluso muchachos mayores acudían a consultar su opinión. Alegre y vivaracho, Jomo era el más popular de su generación, y su don de gentes le habría de facilitar mucho las cosas cuando comenzó a organizarse políticamente el movimiento que libraría a Kenya del yugo colonialista. Despues de 1920, Jomo comenzó a ser tomado en cuenta como portavoz de su tribu. Jomo luchaba por la devolución de tierras confiscadas por los ingleses a su tribu, ya que en aquel entonces Kenya estaba bajo el yugo colonialista británico.Las leyes arbitrarias protegían la posesión de tierras en manos blancas, en detrimento de los nativos, que veían como los cheles les quitaban sus fincas, ganado y hasta sus mujeres. Los nativos eran enviados a improductivas reservas con tierras más esteriles que vientre de mula.Viendo el peligro en que estaba su tribu, Jomo y su gente se organizaron en la KCA, Kikuyu Central Association. Jomo fue su secretario general hasta 1928.
Jomo se exasperaba al ver que su lucha era inútil, y entre 1931 y 1946, se fue a residir a Gran Bretaña para estudiar a su enemigo por dentro. Una vez en Londres, estudió antropología y linguística, llegando a ser uno de los grandes gramáticos del ingles a nivel de Africa. Anduvo en el partido laborista, dio clases como teacher universitario, y apenas dormía porque se llevaba a la cama tomos enteros de filosofía, historia y otras materias. Jomo además escribió su libro Frente al Monte Kenia y posteriormente su denuncia Kenia en Conflicto. En ambos libros denunciaba la triste situación de su sometido pa1s y abogaba por la igualdad de derechos para todas las razas.
Tras su regreso a la patria, Jomo se incorporó de inmediato a la Unión Africana de Kenya, un partido nacionalista que unificaba la lucha de las tribus. Poco tiempo despues de ingresar a esta organización, Jomo fue electo presidente de la misma. La situación de los negros seguía empeorando, y el movimiento nacionalista decidió obrar violentamente. Los primeros disturbios y atentados se los adjudicó una organización secreta llamada Mau Mau, la cual combinaba acciones terroristas, ritos tribales ancestrales y codstumbres guerreras. Los ingleses comenzaron a desatar sangrientas represalias, reprimieron a muchos, desataron en estado de emergencia con toque de queda y aprovecharon las acciones violentas de los Mau Mau para declarar ilegal cuanto partido nacionalista existiera. Jomo fue a parar con toida su hermosura a la cárcel bajo condena de 7 años de trabajo forzado.
Más de 10 mil muertos dejaría la represión brutal de los ingleses.Jomo se retorcía las manos de angustia en la prisión. Cuando la situación se hizo insoportable, Londres tuvo que hacer concesiones y acabaron liberando a kenya en 1959, anunciando la inevitable independencia. En mayo de 1960 Jomo se convirtió en el presidente de la Unión Nacional Africana de Kenya. Estye partido contaba con una vasta mayoría kikuyu, y en las primeras elecciones generales este partido triunfó sobre su rival eUnión Democrática Africana de Kenya, partido que favorecía a los colonialistas. En 1962 se obtuvo la autonomía y el 12 de diciembre de 1963, se proclamó la independencia de Kenya. Jomo se convirtió en el primer presidente de Kenya libre. Una vez en el poder, lo tildaron de ultraconservador y demasiado autoritario. En 1967 sin embargo se vio reelecto presidente y en 1974 el viejo líder se vio reelecto presidente por su pueblo.
Jomo se dedicó en cuerpo y alma a la africanización de su país, el cual durante la ocupación inglesa había sufrido un proceso de transculturización.Tuvo algunos conflictos fronterizos con Uganda y Somalia, pero al final de cuentas logró desarrollar una política de buenos vecinos.
Un 22 de agosto de 1978, el viejo luchador murió en Mombasa. A pesar de las críticas que recibió mientras vivía, el pueblo de Kenya manifestó su profundo dolor en un funeral mutitudinario. Varios libros sobre su vida se publicaron, pasando a la historia como uno de los grandes luchadores africanos por la autodeterminación de su pueblo.
Jomo el hombre no era muy distinto al estadista. Popular, accesible y muy trabajador, sentía pasión por la lectura, la música y la historia. Casado varias veces, procreó 10 hijos, entre los cuales su hija Margaret siguió sus pasos en la política. Amante de la buena cocina, se dice que guisaba muy bien y siempre pedía las recetas de los platos típicos del país que visitaba. Nunca olvidó los años que ejerció de profesor, y una de sus grandes preocupaciones era la de elevar el nivel cultural de su pueblo para que los africanos tuvieran oportunidad de competir en el campo internacional. Fomentó las artes, la educación y la producción de textos escolares. Como ex maestro, gozaba de alternar con niños y a pesar de su apretada agenda, siempre ayudaba a sus hijos y numerosos sobrinos a la hora de hacer las tareas del colegio.
Intensamente nacionalista, le gustaba ataviarse con las ricas y coloridas ropas típicas de su tribu, y en sus escasos ratos libres le gustaba confeccionar collares y brazaletes, mostrando su gran facilidad para la artesanía.

Jesse Owens,la gacela humana


LA SAETA DE CHOCOLATE QUE HUMILLÓ AL CHACAL HITLER: JESSE OWENS
Cecilia Ruiz de Ríos
Uno de los hombres más veloces y a la vez encantadores de la historia fue un gringo sonriente llamado Jesse Owens, quien a pesar de tener más dulzura que un chocolate exquisito, le hizo pasar momentos amargos al criminal Adolfo Hitler y los nazis en 1936:James Cleveland Owens. Este precioso negro se encargaría de desmentir la cacareada teoría del superhombre blanco en la propia jaula de Hitler(Alemania) y se ganaría de el corazón y los aplausos de todos.
James Cleveland Owens vino al mundo en 1913 en una aldea de Alabama, hijo de Henry y Emma Owens. Cuando el chico tenía 8 años, sus padres decidieron mudarse a Cleveland, Ohio. Nunca tuvieron mucho dinero, pero el amor sobraba en dicho hogar. El papá de Jesse esperaba encontrar un mejor empleo, y Jesse fue a dar a un colegio público, donde el James Cleveland pasó a ser Jesse por un error de anotación de su primer teacher. La ciudad de Cleveland no les dio la prosperidad con que soñaba el padre del chavalo, y continuaron siendo pobres. Jesse tomaba empleos a medio tiempo para ayudar con los gastos. Se hizo empacador de abarrotes en un supermercado, vendedor de revistas y ayudaba a descargar vagones de trenes de carga. Ahí descubrió que no le temía al fuerte trabajo físico, y como encargado de entregas a domicilio, lo elogiaban por su rapidez dado que corría como una saeta de chocolate. En el colegio, durante la clase de educación física, el entrenador Charlie Riley captó la facilidad natural del cipote para las carreras cortas. Lo invitó a sumarse al equipo de atletismo. Con mucha pena, Jesse explicó que no podía quedarse después de mediodía en el colegio practicando pues tenía trabajo y era su deber ayudar a mantener a su familia. Riley, entusiasmado, ofreció entrenarlo gratis tempranito en las mañanas. Jesse aceptó encantado. Pronto el joven se convirtió en la estrella de atletismo de la Secundaria Técnica del Este de Cleveland. Sus records en los 100 metros y salto largo pronto fueron maravillosos. Representó a su ciudad en una justa deportiva en Chicago. Al bachillerarse varias universidades se pelearon entre sí el honor de becarlo, pero él prefirió ir a la Universidad Estatal de Ohio sin gozar de beca alguna. Para sostenerse debió tomar más empleos a medio tiempo. Pero en 1933 Estados Unidos aún tenía un criminal sistema de segregación para los negros, y el bello Jesse no pudo vivir en los dormitorios en el campus, sino que tuvo que alojarse con otros afro-americanos fuera de la universidad. Tampoco podía comer en los comedores estudiantiles, teniendo que buscarse sus alimentos en restaurantes solo para negros. Cuando viajaba representando a su universidad, debía alojarse en hoteles para negros, o si los hoteles para blancos le permitían quedarse en ellos, debía entrar por la puerta trasera como sirviente.En la famosa justa deportiva de Big Ten en Ann Arbor el 25 de mayo de 1935,Jesse estableció tres récords mundiales en menos de 45 minutos, a pesar de que la espalda le estaba dando lata desde una semana atrás producto de una caída escalinatas abajo. Tenaz como siempre, estuvo recibiendo atención médica hasta pocos minutos antes de las carreras. Para Jesse el dolor carecía de importancia.
Estando en su segundo año de estudios universitarios, Jesse se percató que podría competir con facilidad a más altos niveles. Fue seleccionado para ir con la delegación gringa a los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, Alemania. Adolfo Hitler estaba aumentando su influencia y poder a velocidad vertiginosa, y él planificaba demostrarle al mundo que su teoría del superhombre chele ojos azules no estaba equivocada. Hitler soñaba con que sus protomachos cheles arrasaran con todas las medallas de oro, pero iba a quedarse hueliendo el dedo como imbécil que era. Jesse se encargó de aguar los planes de Hitler al ganar varias medallas de oro. Al final de los juegos, poco le importaba a Jesse el no haberse ensuciado las manos estrechando mano tan ensangrentada como la del Fuhrer. Jesse había sido aplaudido a rabiar hasta por los atletas nazis, que se peleaban por retratarse con él. La adolescente holandesa Francina Koen- más adelante conocida como Fanny Blankers-Koen “la Holandesa Voladora” cuando en 1948 se cubrió de gloria en los juegos olímpicos de Londres- temblando de emoción le pidióel autógrafo a esta maravillosa flecha humana de ébano.
Hitler, cuando le fueron con el cuecho de lo que la rubia holandesa había hecho, soltó una sarta de improperios y la acusó de ser una “zorra desvergonzada con nostalgia por el lodo.” Jesse se llevó el oro olímpico en las carreras de los 100 y 200metros, además del salto. Su cuarta medalla de oro se la llevó como integrante del equipo de cuatro corredores que ganaron la carrera de relevos de 400 metros. Fue el primer atleta norteamericano en cargarse 4 medallas de oro en una sola olimpiada.A pesar de sus éxitos en Alemania, la inestabilidad financiera de los Owens continuaba. Vergonzosamente cabe anotar que en ese entonces, los Estados Unidos no le ofreció mayor cosa solo por el oscuro color de su piel. En un esfuerzo para mantener a su familia, Jesse, dejó la universidad sin concluir sus estudios cuando ya le faltaba poco para acabar y ser licenciado. Se lanzó a correr profesionalmente, corriendo en exhibiciones contra otros atletas, caballos, y hasta motocicletas. También aceptó ser orador profesional en eventos públicos, siempre tratando de promover el deporte. Cayó tan bien como conferencista que inició lo que sería su propia firma de relaciones públicas. Compañías de fuerte capital como la Ford Motors le buscaron para que hablara por ellos. Siempre enfatizaba el valor de la moralidad, la unidad familiar y la sana vida deportiva. Consiguió patrocinios para fomentar el deporte en barrios marginados y se hizo el ídolo de los chiquillos negros, puertorriqueños y de etnias orientales. En 1976 el presidente gringo Gerald Ford le dio la medalla de la Libertad, el más alto honor recibido por un civil. Jesse se había impuesto con sonrisas, tenacidad y un carácter alegre y cariñoso. A los 66 años de edad, un 31de marzo de 1980, Jesse moriría de cáncer en Tucson, dejando como cúcala desarbolada a su adorada Ruth Solomon, la novia de secundaria con quien en 1935 se había casado. Como padre de sus tres hijas(Gloria, Beverly y Marlene), Jesse fue el progenitor más afectuoso y responsable que pudieron haber tenido. Hoy en día la Fundación Jesse Owens ha quedado mayormente en manos de su hija Marlene y a través de esta organización se ha fomentado la promoción de jóvenes atletas de todas las razas, cumpliendo así con un gran sueño del inolvidable Jesse Owens.. .

Un sacerdote útil:Lázaro Spallanzanni


El multitalentoso bajo la sotana

Cecilia Ruiz de Ríos
Uno de los científicos más engavetados de la historia indudablemente es el hombre a quien le debemos el radar debido a su estudio de los murciélagos :el sacerdote italiano Lázaro Spallanzanni.
Nacido un 19 de enero de 1729 en Scandiano de Modena, era el hijo de un tufoso abogado que se creía primo hermano de Papa Chu. Sin embargo el padre de Lázaro fue una buena influencia para su regordete hijito, ya que él tomó las riendas de la educación del chico desde que Lázaro pudo leer de corrido. El pálido Lázaro, al cumplir los 15años, fue enviado a la fábrica de Jesuitas en Reggio de Modena, a pesar de que las hormonas lo inclinaban a las actividades más comunes en los adolescentes y le fascinaban las rubias. Lázaro resistió lo mejor que pudo la presión de su familia por ensotanarlo, y contando con el apoyo de un noble joven, pudo irse a la universidad de Bologna , donde tuvo como maestra a su paisana Laura Bassi, profesora de física de gran renombre. Lázaro se infatuó como un loco con esta teacher, a pesar de la diferencia de edades entre ambos, pero el mejor legado de la Bassi hacia su alumno fue que el joven optó de una vez por todas por hacerse científico. Con ella se dedicó horas enteras al estudio de la filosofía natural, matemáticas e idiomas. Bassi también le hizo tomar curso tras curso de idiomas, y Lázaro pronto habló buen latín, griego, hebreo y se adentró por los vericuetos de otros idiomas. Poco apoco, Lázaro fue dejando a un lado los estudios de leyes. A pesar de su intención original de no hacerse sacerdote, Lázaro cedió y tomó la sotana, convirtiéndose en un sacerdote muy peculiar. En 1754 se hizo profesor de planta de la universidad de Reggio impartiendo clases de griego, metafísica y lógica, y en 1760 lo mandaron a llamar de Modena, donde dio clasescon gran éxito. Lázaro ya era famoso en toda Italia, y su buena reputación saltó las fronteras para difundirse por toda Europa. Muchas otras universidades italianas le solicitaron que diera clases para ellas, y hasta le cayó una propuesta jugosa de la Universidad de San Petersburgo en Rusia, dado que la emperatriz Elisabeth Romanov era una de sus numerosas fans, a como lo sería posteriormente Catalina II La Grande de Rusia.
En 1768 aceptó irse ala Universidad de Pavía como profesor de historia natural por ofrecimiento del a gran emperatriz austríaca Ma. Teresa de Habsburgo, quien estaba reorganizando dicha casa de estudios. También le cayó como ipegue el cargo de director del Museo de Pavía, el cual se vio enriquecido por sus numerosos trabajos que realizó cuando anduvo haciendo estudios por el Mediterráneo.
En 1785la universidad de Padua lo invitó a dar clases ahí, pero para retenerlo en Pavía los Habsburgos le duplicaron el salario y le permitieron hacer un viaje ansiado a Turquía, donde estuvo por casi un año haciendo estudios de minas de cobre y hierro. Al regresar a casa, Lázaro fue recibido con gran pompa y boato, le esperaba con los brazos abiertos en Viena nada menos que José II de Hasburgo, emperador que quedó con el trono después de su mamá María Teresa. En Pavía los estudiantes lo esperaban ansiosamente, ya que siempre fue idolatrado por los jóvenes.
Como nunca faltan pelos en la sopa y la envidia es el tributo que los mediocres le pagan al genio(a como dice Oscar Wilde), la ausencia de Lázaro fue aprovechada por un rival suyo para echar dudas sobre su manejo de los fondos del museo. Lázaro, siempre probo, pidió que hicieran una investigación judicial y pronto su honor se vio libre de tacha. Sus acusadores hasta le ofrecieron disculpas.
En 1788 visitó el Vesuvio, cerca de Nápoles, y otros volcanes en las islas Lipari y Sicilia. 4 años después publicaría un extenso trabajo sobre las investigaciones realizadas ahí.
Uno de los grandes dolores del a vida de Lázaro sedaría cuando su amigo, el emperador José II de Habsburgo, murió súbitamente en 1790. Lázaro, aunque siempre siguió siendo curioso como gato chiquito, se fue entristeciendo y se murió de una apoplejía el 12 de febrero de 1799 en Pavía.
Admirado por muchos, envidiado por varios, adorado por los estudiantes, Lázaro Spallanzanni fue un genuino workaholic desde joven. Incansable viajero, buen maestro, gran investigador y hombre probo a carta cabal, pocos científicos reúnen tantas virtudes como él. A sus estudios sobre la conducta de los murciélagos debemos los conocimientos que permitieron que en el siglo XX se desarrollara el radar oportunamente para ayudar a los Aliados durante la II Guerra Mundial. Las bases de la moderna vulcanología fueron establecidas por él...así como los fundamentos de la meteorología actual. Pero sus mayores aciertos los logró en el campo de la fisiología. Hizo buen trabajo investigando sobre la respiración, y es uno de los precursores de la inseminación artificial en los animales ya que se dedicó minuciosamente a estudiar su proceso de fertilización desde 1780. En el campo de la digestión, pudo probar que este proceso no era solamente de trituración sino que también involucraba jugos gástricos en el proceso. Irónicamente ,Lázaro, quien comprendía tan bien el proceso digestivo, sería una frecuente víctima de la dyspepsia y gastritis, ya que era muy bueno a la muela y a menudo se excedía con el consumo ilimitado de los dulces. Y como muchos buenos gourmets son buenos cocineros, los numerosos amigos de Lázaro afirmaban que tenía excelente cuchara.
Amante de la naturaleza en todas sus formas, Lázaro tuvo incontables mascotas, desde un perro llamado Dragón(nombrado así por su apetito y mal aliento) hasta un caprichoso gato Manx llamado Romeo, regalo del emperador José II de Habsburgo. Reza la leyenda que Lázaro aprovechó la desinhibida líbido de su gato cola chinga para estudios de la fertilidad animal. Nunca se ha podido confirmar el rumor de que entre Lázaro y Elisabeth Pavónyi, una acaudalada viuda húngara que fue madre de tres de los alumnos del científico, hubiera tanto arrumaco que hasta un niño naciera de esa relación adulterina. Para colmo, las cartas entre Lázaro y Elisabeth se ”perdieron” poco después de la muerte del genio, y no faltamos los chismorrones que le echemos el muerto de esa pérdida de documentos a la conflictiva familia política de la joven viuda, quien era mantenida a mecate corto por los hermanos del finado.
Hoy en día, cada vez que se habla del radar, la inseminación artificial, la vulcanología o la meteorología, debemos de rendirle el charro a un italiano cuyas energías hicieron posible tanta acumulación de conocimientos que nos han beneficiado a todos.

El tierno y regio amante de Wagner:Loco Luis


EL ADORADO LOCO LUIS DE BAVIERA
Cecilia Ruiz de Ríos
Uno de los monarcas más idolatrados de la historia indudablemente ha sido Luis II de Baviera, llamado "Loco Luis" por sus rarencias y pasión por las artes.
Un 25 de agosto de 1845 vino al mundo en Nymphenburgo, palacio veraniego cerca de Munich, en el seno de la dinastía de los Wittelsbach(en la cual ya se habían producido sus cuantos escándalos y lunáticos de atar como la princesa Alexandra que juraba que se había tragado un piano entero). El abuelo de Luisito, Luis I de Baviera, ya había salpicado de lodo el honor familiar al adjudicarse de querida titular a la licenciosa bailarina Lola Montez, y esto había ocasionado su abdicación a favor de Maximiliano I, papá de Luisito. La madre de Luisito nunca quiso chinearlo y el muchacho fue más apegado a su aya que a sus padres. Luisito era un chico retraído y soñador, pero en una ocasión pescó una rabieta espantosa que lo motivo a un intento de ahorcamiento de su hermano menor Otto por medio de un pañuelo. La pasión de Luisito por las artes se manifestó desde muy temprana edad, pero fue en mayo de 1861 cuando el joven se enamoró de una vez por todas de la ópera al ver la obra Lohengrin de Ricardo Wagner. A los 18 años de edad, Luisito vio morir a su padre un 10 de marzo y no le quedó más remedio que tomar las riendas del país. El populacho de Baviera se enamoró a primera vista de este joven elegante, hermoso y dulce.
Una de las primeras cosas que hizo Luisito como rey fue llamar a su ídolo Ricardo Wagner a su lado con el propósito de beneficiarlo con uno de los mecenazgos más generosos de la historia. Luisito estaba violentamente infatuado con Wagner, quien a estas alturas ya tenía negra hitoria como sopapeador de mujeres, traidor, mal marido, peor padre, mala paga y bochinchero de cuidado. Ya había abandonado a su primera mujer y no dudaba en arrebatarle las esposas hasta a sus benefactores. La llamada de Luisito fue la oportunidad para que Wagner se le pegara como sanguijuela para sacar el mayor provecho posible d la adoración del rey muchacho, quien a estas alturas del campeonato era un homosexual sin retorno. El enamorado Luisito le compró una casa en Munich a Wagner, le dio los fondos para construir la sede Haus Wahnfried en Bayreuth y lo mantuvo en gran lujo. Wagner hacía que el rey se vistiera de caballero del Cisne antes de llevarlo al lecho. Los consejeros de Luisito estaban espeluznados ante la voracidad pecuniaria de Wagner, quien incluso mandó a su amante Cósima Liszt(por cierto l esposa de su benefactor Hans von Bulow) a pedirle reales a Luisito. Los pobladores de Baviera, traumatizados por el feo asunto del abuelo de Luisito con Lola Montez, hervían de indignación al ver a Wagner aprovechándose de su rey. Luisito entonces procedió a sugerirle a Wagner que se fuera a Suiza, sitio donde él enviaría siempre una buena suma de dinero.
El primero de enero de 1867 Luisito anunció que se casaría con la princesa Sofía, hermana de la célebre Sissy Emperatriz de Austria. Los súbdito se regocijaron, pero esta boda primero fue aplazada y luego descartada por completo, quedando Sofía vestida y alborotada cuando Luisito le escribió que la amaba como hermana nomás. Tres meses después de la última fecha fijada para la frustrada boda, Luisito conoció a un prusiano alto de ojos azules y cabellos rubios llamado Richard Hornig, quien era mozo de cuadra de los establos reales. Este Richard no fue un mero aprovechado, sino que se enamoró profundamente del galante rey, compartieron el amor por los caballos, la naturaleza y el arte y solían pasear tomados de la mano por castillos y lagos a la luz de la luna. Luisito lo nombró Maestro de caballeriza y Transporte, y muchas veces Richard actuó de mensajero entre Luisito y sus ministros, cosa que era muy criticada. Richard Hornig había aplacado con su presencia el dolor de 8 años de separación física entre Wagner y Luisito.
Luisito como estadista probó ser más sagaz y capaz de lo que muchos admiten. Sin su consentimiento, Otto von Bismarck no hubiera podido unificar Alemania ni hubiera sido posible el triunfo de los germanos en la Guerra Franco-Prusiana, dado que en este conflicto Baviera apoyó con tropa a los prusianos. Luisito a nivel personal se sentía un poco asqueado ante el escándalo que protagonizó su amado Wagner al quitarle la mujer a Hans von Bulow para luego casarse con ella. También estaba preocupado por la salud de su hermano menor Otto, quien podría haber ayudado a Luisito pero que cada día iba de mal en peor con ataques de locura durante los cuales le daba por morder, caminar a cuatro patas y ladrar como perro. Para colmo de males Richard Hornig se casó durante una de las ausencias de Luisito, y el rey se sintió traicionado. Fue a visitar de incognito a Richard Wagner en Haus Wahnfried y en enero de 1881 Wagner y Luisito vieron juntos la ópera Lohengrin. Cenaron juntos y lloraron mucho. Fue la última vez que se vieron, pues el 13 de febrero de 1883, Wagner moría en Venecia de un infarto. Wagner fue sepultado en Bayreuth, donde un acongojado Luisito visitó secretamente su tumba para llorar una vez más.
Ya para entonces, Luisito comenzaba a tener alucinaciones y otros problemas mentales. En su diario se reflejaban estas anomalías. Se sentía acosado por sus funcionarios, que olvidaban que cuanto mecenazgo se había hecho en el pasado provenía del dinero personal del rey y no del erario de Baviera. Los ministros se voltearon contra Luisito acusándole de derroche y mala administración, cuestionando su capacidad para reinar y hasta hablando mal de su vida privada. El 7 de junio de 1886 se llevó a cabo el complot contra el rey en Munich. El gobierno, tras un día de discusiones y misas negras, decidió que Luisito no podía reinar y que el regente sería el príncipe Luitpoldo. Aconsejaron Luisito que huyera hacia Autria, pero él se negaba a hacerlo. Afirmaban que Luisito quería suicidarse y varios doctores montaron guardia, mientras el monarca protestaba que no era posible que lo declararan loco si no lo habían examinado. A las 4 de la mañana del 11 de junio Luisito abordó su coche solo rumbo a Berg. Acompañado por el Dr. Gudden, Luisito se fue a la cama. El 13 de junio, tra haber cenado solo, Luisito y Gudden salieron a dar una caminata.Cai a medianoche los cuerpos de Gudden y el rey fueron hallados a la orilla del lago. Los restos de Luisito fueron llevados a Munich, donde miles de alemanes lloraron al rendirle el último adiós. Nunca se supo si Gudden asesinó a Luisito o qué sucedió exactamente. El cuerpo del rey fue enterrado en la Iglesia de San Miguel.

El diluvio tras de mí:Luis XV


EL ZANGANO MAS REGIO DE LA HISTORIA: LUIS XV
Cecilia Ruiz de Ríos
En un país de hombres libidinosos, a como es Nicaragua, la figura de un rey francés podría ser casi como santo patrono de nuestro donjuanes: Luis XV. Este monarca de la Casa de Borbón, bisnieto del famosísimo y cachondísimo Luis XIV, pasa a la historia como uno de los soberanos cuyo impulso sexual ha desatado un sinnúmero de leyendas.
Luis vino al mundo un 15 de febrero de 1710, hijo de una pareja que no se había casado por amor. El heredero al trono era su padre, pero cometió la barbaridad de morirse estando Luis chiquito, y cuando este muchachito bonito y sonrosado tenía apenas edad para escribir su propio nombre, el gran Luis XIV estiró la pata. Dado que era solo un niño, el tío abuelo de Luisito, el hermosísimo y erudito pero zanganísimo Felipe de Borbón, Duque de Orléans, pasó a ser regente para mientras el chico crecía, pero también este adorado tío abuelo que siempre lo respetó mucho habría de morirse prematuramente un 2 de diciembre de 1723, cuando Luisito apenas tenía trece años. La regencia fue asumida por Andrés Hércules Fleury, y cuando la corona pasó a la testa de Luisito, sus ministros ya tenían rato de estar haciendo diablos de zacate con el erario francés. Las apariciones en público de Luis siendo un rey-niño lo traumatizaron, dejándole un temor a las muchedumbres. Además, nunca aprendió a gobernar.
Luisito, quien era un hombre guapísimo, se negó a casarse con una princesa española y prefirió hacerlo con María Leszcinska, hija del depuesto rey polaco Estanislao II. Sin embargo, no la amaba. Luis, un hombre libidinoso que solía ipsarse desde los 10 años de edad, aprovechó al máximo el inicialmente núbil y bonito cuerpo de María para pasar retozando en la cama tanto como pudo. Ahí puso en práctica las enseñanzas sexuales que le impartió entre suspiros Madame de Falaris, una sensual noble que había sido amante de su tío abuelo Felipe. Mría le dio 10 hijos a Luis, siete de los cuales lograron superar la peligrosa etapa de la infancia en tiempos en que la mortalidad infantil era galopante. María se asustaba ante la voracidad sexual de su marido y se quejaba de que pasaba la vida siendo llevada a la cama para cumplir como esposa, o para parir, o para pasar sus últimos meses de panza. Marí y Luis continuaron casados hasta que ella murió agotada en 1768, pero desde 1738 no compartían el lecho. María, tras haber sufrido un aborto espontáneo, le había cerrado la puerta de su alcoba en las narices a su regio marido, y Luisito ya para entonces tenía los ojos y las manos puestos n otros lados. Luis para entonces ya tenía de querida a Madame de Mailly, una de las cinco hermanas De Nesle. Luego Luis se enamoró de Madame de Vintimille, hermana de Mailly, y la dejó hasta quelo involucrara a él la Guerra de Sucesión de Austria que se diera entre 1740 y 1748. Luis se aburrió de Vintimille, y ella murió al parirle un chavalo al rey. Luis sería el causante de la muerte de otra de las hermanas De Nesle, la bella Madame de Chateauroux. Luis la había mandado a llamar en pleno frío de madrugada, y la impetuoso amante, ansiosa de complacerlo en todo, murió de pulmonía. La menor de las hermanas De Nesle distrajo al rey por un rato, solo para verse descartada por éste cuando la casó con un duque. Solo la benjamina de las hermanas logró capearse de las insinuaciones de Luis, cuando el esposo de ella opuso resistencia.
Luis habría de perder su corazón al conocer en 1745 a Jeanne Poisson, una encantadora, bella y linajuda mujer que ya estaba muy casada...y a quien una adivina le había vaticinado que reinaría en el corazón de un monarca. La reina incluso dijo que si su Luis debía tener amante oficial, ésta debía ser Jeanne. El marido aceptó a regañadientes separarse de Jeanne, y al entrar esta mujer a la cama del rey, posteriormente logró mandar en el erario y los secretos de estado. El pueblo la odiaba por su afición al lujo, pero Luis la llamaba "la mujer más deliciosa de Francia." Le creó el título de Marquesa de Pompadour para que rimara con amour. Jeanne le preparaba platos afrodisíacos al rey, pero confesaba ser "fría por naturaleza." En 1751, con la salud minada, Madame de Pompadour no siguió compartiendo el lecho de Luis, pero logró conservar intacto el favor y el amor del zángano soberano. La Pompadour siguió siendo su gran amiga y confidente hasta que ella murió en 1764, diez años antes de la muerte del propio rey. La alcoba de ella estaba comunicada con la del rey por una escalinata. Luis entonces recurrió a meretrices para seguir refocilándose. Fue así que nació el Parc Aux Cerfs-Parque de los Ciervos- en el cual habían nobles dedicados tiempo completo a comprar jovencitas lindas, tanto campesinas como linajudas, para que perdieran la virginidad con el rey y luego fueran sus chicas de placer. Esto era una especie de burdel creado solo para gusto del rey, y muchas de las niñas(algunas hasta de 10 y once años) no sabían que el elegante hombre maduro que las visitaba era el monarca, sino que creían que era algún rico mercader. Las chicas eran educadas por las prostitutas más curtidas para aprender los mil y un secretos de la sensualidad perfecta, y muchas veces algunos nobles empobrecidos vendían a sus hijas aún a sabiendas que iban a una vida de pecado. Una de ellas, Luisa O´Morphi, de quien se dice fue un regalo del famoso libertino Giovanni Jacobo Casanova, llegó a parirle dos hijos a Luis pero éste la descartó cuando hizo una pregunta demasiado curiosa sobre Madame de Pompadour. Luis entonces la casó con un noble menor.
En 1768 Luis adquirió su última querida importante, la sensual Condesa Du Barry, de quien se decía que era hija de una prostituta y un monje a quien había hecho caer en pecado. La Du Barry se las pegaba al rey con jóvenes cortesanos, y Luis se hacía el de la vista gorda(obesa, diría yo!) Pero la conservaba junto a él pues la gloriosa juvetud y las artes amatorias de la condesita le hacían olvidar que ya era un viejo. Luis murió de una galopante viruela en brazos de su querida un 10 de mayo de 1774, y aunque dicen las malas lenguas con la mía a la cabeza que estiró la pata mientras trataba de consumar el acto sexual adornado por múltiples pústulas y una fiebre que poco tenía que ver con su ardor sexual, no hay prueba alguna que el rey más zángano de Francia haya fallecido estando-a como decía el chismoso ex colaborador de los nazis Francois Mitterand cuando se reía de la historia colorida de su país-"enchufado y girando como una licuadora."