Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

lunes, 28 de enero de 2008

El hombre de las cachetadas impromptus


EL INIMITABLE GENERAL PATTON
Cecilia Ruiz de Ríos
El general gringo George Patton(de casco) con su rival inglés Bernard Law Montgomery.
Una visita obligada cuando estuve en Europa fue al mausoleo donde yace el general gringo George Patton, a quien desde chiquita aprendí a admirar. Al malhablado George Patton se debe un buen porcentaje de la técnica y conocimiento de la disciplina militar del tanque. Patton venía de casta de valientes, y varios ancestros suyos habían sido eximios militares en conflictos como la Guerra Civil de Estados Unidos.
Un 11 de noviembre de 1885 George Patton III debutó en este valle de lágrimas. Patton fue un niño dulce, juguetón, mimado y era la adoración de su papi, pero como nunca falta un pelo en la sopa Patton sufría de dislexia, lo cual le convertía en pésimo alumno. En las clases de historia, Patton gozaba de lo suyo. Se sentía obsesionado por héroes como Aníbal, Vercingétorix y Julio César.
En 1902 Patton a los 16 años conoció a la mujer que sería el amor de su vida: Beatrice Ayre, hija de un millonario, y por cierto una muchacha inteligentísima. Resulta curioso que el futuro gran general sería rechazado por West Point en su primer intento por seguir carrera militar. Patton tuvo que contentarse con hacer tiempo en otra escuela para mientras lograba que el portón de West Point le dejara entrar.
Nuevamente la dislexia le hizo pasar momentos amargos, pero el joven de férrea disciplina se juró a sí mismo jamás ser mediocre, lo cual era un pecado capital para él. Buscó cómo ser excelente, estudiaba como un obsesionado,y por fin pudo ingresar a su soñada West Point. Ambicioso, comenzó un diario que guardaba confiado en que algún día necesitarían ese documento para hacer su biografía. No se equivocó al saberse destinado a la grandeza.
En 1909 Patton pidió la mano de su amada Beatrice y su futuro suegro le puso una condición que le supo a azufre: que dejara la vida militar. Beatrice se puso en huelga de hambre, sabiendo que para su novio el ser militar era tan necesario como respirar, y Patton se dedicó con más ahínco a sus estudios. Al graduarse se integró a la caballería. Fue destinado a Illinois y por fin pudo casarse con Beatrice. En 1911 la primera hija nació, y Patton descubrió lo difícil que era ser padre. A lo largo de su vida, el papel que le sentaría menos sería el de papi, pues era demasiado hermético y duro.
Cuando estallaron las hostilidades entre México y Estados Unidos, Patton participó en dichos encuentros bélicos como el fiel asistente del general John "Black Jack"Pershing, quien acabó teniendo un romance con la hermana de Patton, Nina. Cuando la I Guerra Mundial estalló y los Estados Unidos entraron al conflicto, Pershing fue designado para el teatro de operaciones militares de Europa y se llevó consigo a Patton.
Pershing puso a Patton al mando de la unidad de tanques, los cuales por primera vez participarían en un conflicto mayor. 2 mil hombres fueron entrenados por Patton,y 324 tanques entraron a las batallas. Patton capturó con sus hombres a más de 8 mil prisioneros de guerra. Patton fue ascendido rápidamente a mayor y luego a teniente coronel. Su lengua ácida era proverbial ya, y de vez en cuando al rezar hasta le soltaba sus cuatro regañaditas al Colochón. Los hombres de Patton lo veneraban y Patton muchas veces entraba a lo grueso del combate a pie,gritando y sin tenerle miedo a las balas.
Fue en medio de una batalla que Patton conoció al futuro general Douglas MacArthur. Patton escribía poesías y se enamoró de forma fulminante de los tanques. Llegó hasta a jurar que sus ancestros confederados se le habían aparecido como visión inspiradora en medio del combate. Patton resultó herido en una pierna y de milagro no se murió desangrado. Lo ascendieron a coronel, pero la alegría poco le duró pues como absurdo regalo de cumpleaños, el 11 de noviembre de 1918 se firmó el armisticio.
Un desinflado Patton regresó a casa, sintiendo que la paz le venía muy mal. Fue asignado al cuerpo de tanques, donde conoció a quien sería su futuro jefe: Dwight Eisenhower, quien entonces era un olvidado oficial. El 25 de diciembre Beatrice y Patton tuvieron otro hijo, George. En 1925 mandaron a Patton a Hawaii, donde se aburría. Su padre para colmo murió para esta época. En 1932 los veteranos de la I Guerra Mundial armaron una manifestación en Washington DC para protestar contra el olvido del gobierno, y ahí a MacArthur y a Patton les tocó la amarga tarea de reprimir con la caballería a sus ex compañeros. 1935 volvieron a mandar a Patton a Hawaii. Beatrice escribió una novela y Patton siguió en sus juergas y correrías de faldas.
Cuando el 1o. de septiembre de 1939 explotó la II Guerra Mundial, Patton se anima. El nuevo jefe de estado mayor gringo George Marshall manda a llamar a Patton. Se eliminó la caballería y se impulsó el entrenamiento de los tanquistas.Patton fue enviado a Fort Benning. Entre sudores, Patton escribía cartas de amor a su Beatrice, quien como dulce cabrona le perdonó sus infidelidades. Fue en la Segunda Guerra Mundial cuando Patton saltó a la fama internacional. Creó un nuevo traje para los tanquistas, y le apodaron el Avispón Verde.
Eisenhower, quien era apenas coronel, le pidió a Patton trabajar con él, pero merced a los reveses del destino Eisenhower llegaría a ser el jefe de Patton posteriormente.Patton fue enviado al Norte de Africa y conforme avanzaba la guerra fue cobrando gran celebridad como comandante invencible, estricto pero justo. Cuando Patton conoció al inglés Bernard Law Montgomery, no pudo evitar el sentir una mezcla de admiración y envidia por el vencedor de Rommel en El Alamein.
La rivalidad entre ambos hombres sería una de las leyendas de la II Guerra Mundial. Patton al arribar a Sicilia visitó un hospital y se alteró tanto al encontrarse dos soldados estresados pero sin heridas que los abofeteó.Eisenhower exigió que Patton pidiera disculpas públicas, pero los soldados que lo idolatraban comenzaron a corear en la concentración y no lo dejaron hablar. Patton derramó lágrimas amargas.
Le habían quitado su 7mo.ejército y se sentía en desgracia, pero luego habría de ser un valiosísimo recurso al participar en operativos posteriores al famosísimo desembarco de Normandía del 6 de junio de 1944.Patton con el 3er. ejército cayeron en Francia el 6 de julio de 1944.Los tanques de Patton avanzaban raudos por Europa.En un momento de desesperación cuando le fallaron los suministros, descaradamente le quitó 10 camionadas de gasolina a su rival Montgomery.Cuando pasó por el campo de concentración de Buchenwald, Patton no soportó lo que vio y lloró como niño.
Cuando la paz se dio en Europa el 8 de mayo de 1945, Patton se sintió deprimido e inútil,No servía para la paz, dijo. Ike y Patton rompieron su amistad, y ni Beatrice quiso hablar con Eisenhower. Un 9 de diciembre, en lo que para muchos fue una pasada de cuentas del gobierno gringo, Patton tuvo un accidente automovilístico que le dejó desnucado. Con los pulmones repletos de agua, murió un 21 de diciembre de 1945. El funeral se hizo en medio de un clima tormentoso y frío. Cuando su féretro fue puesto en un tren que atravesó Alemania, todos salieron a honrarle y llorar. Sus últimas palabras a su mujer fueron,"Creo que no fui lo suficientemente bueno." Fue enterrado en las Ardenas en un gran mausoleo.

1 comentario:

Albert Anvil dijo...

Gracias por compartirla. Esta es una biografía bastante completa.