Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

jueves, 24 de enero de 2008

Los amargos amores de William y Mary



LOS TURBULENTOS AMORES DE UNA PAREJA REAL:William III y Mary II DE INGLATERRA

Cecilia Ruiz de Ríos.

Si bien es cierto que cada pareja tiene su propio mundo en el cual viven sus amores o desamores, hoy que conmemoramos un día de San Valentín como protector de los enamorados recordaremos a una de las parejas más turbulentas de la historia: los monarcas William III y Mary II de Inglaterra.
Mary II nació en 1662 y era la enfermiza hija del rey Jacobo II de Inglaterra y su primera esposa Anne Hyde, de cuya reputación no había muchas cosas lindas que decir ya que antes de ser su esposa, fue su amante y en torno a ella se murmuraba que al rey le habían jugado la comida. A ella y a su hermana Anne les obligaron a estudiar pues estaban en línea sucesoria al trono, pero jamás fueron brillantes estudiantes. El padre de Mary nunca se hizo ilusiones en cuanto a la utilidad de sus hijas, excepto para contraer buenos matrimonios, y eso le granjeó a Jacobo el resentimiento eterno de las dos muchachas. Carlos II el Zanganete, hermano mayor de Jacobo II y su predecesor en el trono, fue quien decidió casar a Mary con el feo holandésWilliam de Orange. Al inicio, cuando Mary-quien tampoco era muy bella que digamos, vio por primera vez a quien sería el hombre de su vida espetó un gemido de asco. Tampoco le gustó mucho al holandés el prospecto de irse al lecho con Mary, a quien encontró fea, flacucha y ausente de curvas y encantos. William de Orange por su parte había nacido en 1650 como hijo de William II-segundo príncipe de Orange- y Mary Stuart(hija del rey Carlos I de Inglaterra, quien fuera decapitado por órdenes de Oliverio Cromwell.) Mary y su William eran primos entre sí, pero ni eso hizo la relación más ardiente al inicio. Mary moriría en 1694 de viruela, sin haberle dado ningún hijo a su marido. William moriría en 1702 después de caerse de un caballo y quedar más o menos como rompecabezas.
William y Mary arrancaron mal en su vida conyugal al matrimoniarse el 14 de noviembre de 1677. Ella era 12 años menor que él, y lo encontraba repulsivo, y le tenía pavor a su recurrente asma pues creía que se contagiaba en la cama. Iniciaron su vida en común en la Holanda natal de William, y a Mary le repugnaba el clima húmedo, la comida y el hombre en sí. William, según un sirviente de confianza, al ver desnuda por primera vez a su consorte la tildó de “renacuaja desvalida.” Sin embargo, Mary estaba consciente de su obligación de parir un heredero e hizo de todo para atraer a su marido al tálamo nupcial., incluyendo el mantener bellas damas de compañía para atraer a William aunque fuera por la presencia de otras. Esto pareció dar resultado cuando William, quien de por sí tenía ciertas pulgosidades en su líbido, se enamoró violentamente de Elizabeth Villiers, una de las damas de compañía de Mary. Elizabeth se hizo su amante y Mary, en lugar de montar una escena de celos, se hizo completamente dócil ante los caprichos del marido. Para colmo, Mary se hizo íntima amiga de otra noble inglesa a tal punto que circularon rumores que siempre había albergado tendencias lésbicas.. Para coronar el pastel, las relaciones entre William III y su suegro el católico Jacobo II no anduvieron nunca muy bien. Quizás la opinión que Mary manifestaba sobre su padre tuviera influencia para que William-quien era protestante- jamás aprendiera a quererlo. En 1688, seis años antes de la muerte de Mary, la situación se había vuelto insostenible. Jacobo II había hecho demasiadas buenas migas con la Francia , arrestó a unos religiosos ingleses que no querían proclamar la fe católica, confiscó propiedades privadas y produjo un varón de su matrimonio con Mary de Modena. Todo mundo adjudicaba la paternidad del muchachito al jardinero, al panadero y hasta a un mercader rico. El parlamento inglés, en su mayor parte protestante, apeló a la intervención de William para evitar que se repitieran los tiempos de predominio católico bajo Mary Tudor I la Sangrienta. William, contando con la venia de su esposa Mary, reunió tropas y aterrizó en Inglaterra en noviembre de 1688. Jacobo se vio intimidado por el arrojo de su yerno y acabó capturado mientras huía de Londres. Jacobo II se fue a meter a Francia, donde lo acogió Luis XIV tras haber abdicado Jacobo a su corona. Tras su abdicación hizo un solo intento de recuperar la corona pero fue derrotado en Irlanda por las huestes de William en la vergonzante Batalla de Boyne donde dejaron al papá de Mary con sus tropas francesas e irlandesas derrotadas entre el 30 de junio y el 2 de julio de 1690, y casi cantando Boing-boing como pera de boxear. Jacobo debió resignarse a su dorado exilio con su esposa Mary de Modena y su hijo, quien llegó a llamarse El Pretendiente al Trono. Ahí , en Francia, fue el mantenido del Rey Sol. Como rey, William III estuvo más interesado en pelear a favor del protestantismo en el continente europeo que en gobernar Inglaterra. Mary II quedaba en casa gobernando a como mejor pudiera mientras su maridito andaba trenzándose a golpes con Raimundo y medio mundo. Eso dio como resultado que el populacho inglés amara a Mary y no sintiera mayor efecto por su esposo. Aunque los ingleses estimaban que solo Mary II debía ser la mandamás, ella para entonces estaba tan dominada por William que no quiso que lo nombraran príncipe consorte y exigió la corona matrimonial conjunta para su infiel consorte.Aunque William trataba en público a su mujer con frialdad, cuando Mary enfermó de viruela se alarmó muchísimo. La muerte de Mary a causa de la viruela lo dejó taciturno y no fue hasta entonces que se dio cuenta de cuánto la había querido en realidad. Producto del golpe que significó la muerte de Mary para William, éste se hizo más adusto y remoto, y no pensó jamás en casarse de nuevo. El reino de William y Mary marcó el final de la prerrogativa real. El parlamento, con la autoridad de la oligarquía, pasó a tener un lugar prominente en n cuanto a gobernar Inglaterra en sí. Al morir William un 8 de marzo de 1702, ahogándose de una neumonía y con varias lesiones internas a causa de haberse caído de su caballo, tenía alrededor del cuello un mechón de cabello de su esposa Mary, a quien tanto hizo sufrir. Tras la muerte de William se encontraron cartas que indican que tras enviudar tuvo un devaneo homosexual con uno de sus allegados, pero en realidad muchos estiman que la relación de pareja de estos dos monarcas, aunque comenzó bastante agriamente, logró llegar a estabilizarse debido al gran amor que mutuamente se profesaron. Lo triste del asunto es que ninguno de ellos se dieran cuenta que Cupido por fin los había flechado.
Foto: William III y Mary II de Inglaterra.

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