Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 13 de abril de 2008

gatos a prueba de Alzheimer


Inolvidables Felinos de la Historia
Cecilia Ruiz de Ríos
"Me da la impresión que vos preferís estar con tus gatas que con la gente", me dijo un amigo a quien mi apego por mi Ostoche, Nzingha, Afrodita, Duquesa Ana,Nala y Justine le pareció excesivo.Quizás no se equivoque, pero la realidad es que a través de la historia numerosos gatos han llegado a ser tan o más célebres que sus propios amos famosos.
Han habido gatos cuya simple existencia ha llegado a tener connotaciones políticas. El gringo John Kenneth Galbraith era el embajador de su país ante la India cuando se vio forzado a cambiar el nombre de su gato Ahmedabad cuando los funcionarios gubernamentales del exótico país le manifestaron su molestia. El pobre miau acabó llamándose Gujarat, y pasó con mirada de loco para mientras se habituaba a su nuevo nombre.La autora feminista Harriet Beecher Stowe, quien escribió la novela La Cabaña del Tío Tom, creía firmemente en el gran poder de la democracia, pero a ella le tocó caer bajo una peculiar dictadura. Un buen día llevó a Calvin, un mechudo gato maltés, a su casa tras rescatarlo de la calle.El susodicho se hizo tirano de la cocina de Harriet, un malcriado maullón que comía a cualquier hora y se sentaba sobre los hombros de la autora mientras ésta escribía.Los gatos que tuvo el poderoso Armando Plessis, Cardenal de Richelieu, fueron numerosos pero algunos se destacaron por sus excéntricas personalidades.Uno de ellos, Gaceta, era indiscreto y meaba a los personajes que no le gustaban, mientras que la pareja de felinos Píramo y Tisbe fueron nombrados por los amantes mitológicos porque dormían con las patitas entrelazadas y se amaban mucho entre sí. Otros felinos de este eterno amante de los gatos fueron Serpolet(quien se asoleaba en una ventana),Sumiso,Ludovico el Cruel, quien mataba a los ratones de forma particularmente violenta, Lucifer de brillante pelaje negro, y Peluquín, llamado así porque cuando estaba chiquito, cayó encima de la peluca de un amigo del cardenal. Los gatos de Richelieu eran reverenciados hasta por el rey de Francia.El general y luego estadista francés Charles de Gaulle era agrio con los periodistas, pero se tornaba juguetón con su gato Gris Gris.
Entre las criaturas que más amó la regordeta y puritana reina Victoria de Inglaterra fue White Heather, una gata persa negro con blanco que la acompañó en su vejez y que luego fue heredada junto con su corona a su hijo Eduardo VII. Por su parte, el novelista victoriano Carlos Dickens se llevó tremenda sopresa cuando su mascota William parió numerosos micifuces, viéndose obligado a cambiar el nombre de la gata a Wilhelmina.
30 gatos tuvo el gran novelista gringo Ernest Hemingway, y entre los nombres figuran Willy, Gato de Albañal, Boise, Crazy Christian, Dillinger, Extasis,Whitehead, Sr.Feather Puss(tan confiable que era el ayo titular de un hijo del escritor), Fats, Hermano sin Amigos, Casa de Pelo, Pilar(se lo regalaron en España durante la guerra civil), Zorrillo(por ser tan hediondo) y Thruster. Otros autores que adoraron a numerosos gatos fueron el poeta francés Teófilo Gautier y el escritor y humorista gringo samuel Langhorn Clemens, más conocido como Mark Twain. Entre los gatos del bardo Gautier figuran Zizi(quien corría encima de las teclas del piano y fue inmortalizada en La Menagerie Intime),Childebran(rayado como un tigre),Cleopatra(hija de su gata Eponine y malabarista que gustaba caminar en tres
patas),Don Pierrot de Navarra(gato que gustaba de esconderle la pluma al poeta y que engendró tres gatitos muy traviesos), Enjoras, Eponine(cuyo nombre lo sacó el poeta de Los Miserables de Víctor Hugo),Gavroche(negra con blanco y muy engreída),Madame Theophile(rechoncha gata que le robaba comida al poeta arrebatándole el bocado del tenedor). Mark Twain, quien opinaba que si cruzaban al gato con el humano el hombre ganaba y el gato salía estafado, tuvo muchos micifuces a lo largo de su vida. Entre ellos figuran Belzeebub(quien mas bien tenía un carácter angleical), Blatherskite, Zoroastro, Buffalo Bill,Satán, Puré Agrio, y Pecado. Florence Nightingale, madre de la enfermería moderna, fue a la Guerra de Crimea con sus gatos, y entre los muchos que tuvo figuraron Bismarck(llamado así en honor del Canciller de Hierro), Gladstone y Disraeli(por primeros ministros ingleses) y Houri( una mechudísima angora regalo de un soldado turco).Muchos gatos resultaron inmortalizados por sus amos escritores, pintores y músicos, entre ellos el Beppo del zanganísimo poeta inglés George Gordon Lord Byron, el Beppo de Jorge Luis Borges, el Bimbo del pintor Paul Klee, el Mouschi y el Bosche que aparecen en el diario de la famosa judía Anna Frank, el Chopin que se sentaba a los pies del novelista F. Scott Fitzgerald mientras bebía whisky o escribía, el fiel Cobby del novelista inglés Thomas Hardy(gato que se evaporó cuando Hardy murió en 1928), el Dlinyenki y el Pescador del compositor ruso Alejandro Borodin, la golosa Luisa de William Makepeace Thackeray(autor de Barry Lyndon), Jean Claude Suáres y su Maurice(llamado así por el amante de su esposa, quien tampoco "debería tener acceso al lecho"), la francesa Colette y sus numerosos gatos(entre ellos Mini-Mini, Muscat, Cleopatra y Semíramis), Alejandro Dumas su Mysouff(quien se le almorzó todas las loras y pájaros exóticos), el compositor Domenico Scarlatti y Pulcinella, quien le inspiró La Fuga del Gato, Gavrocha del escritor Víctor Hugo, el bardo inglés T.S.Eliot con su George Pushdragon, el novelista inglés Sir Walter Scott con su Hinse, quien murió en fauces del perro Nimrod en una rebatiña de celos, Sir Winston Churchill y sus adorados miaus(entre ellos Blackie, Jock (quien dormía con él cuando el estadista-historiador ya estaba viejo),Rosalie(una temperamental Manx blanca),Margate(recogida de la calle) Don Gato(rescatado de un refugio antiaéreo)y Bob, quien lo esperaba en las gradas de la casa agitando la cola de ira si llegaba tarde.
Han habido gatos cuya presencia ha sido considerada imprescindible por sus amos.Cleopatra adoró a su gata Charmaine. El profeta Mahoma tuvo muchos gatos, pero su eterno favorito fue el paciente Muezza, quien en una ocasión dormitaba sobre su manga. Mahoma prefirió arrancar la manga y levantarse sin ella que molestar a su mascota. El emperador Ichijo del Japón echó preso al dueño de un perro que había osado seguir a su gata Myobu No Omoto, considerando que el honor de su gata había sido lesionado. Tabby fue el niñero titular del hijo de Abraham Lincoln llamado Tad.Theodoro Roosevelt, presidente gringo, le hablaba a sus gatos Tom Cuarzo y Zapatillas(quien tenía seis dedos como rara anormalidad) del Canal de Panamá. El presidente norteamericano Calvin Coolidge adoptó al vagabundo Tiger para convertirlo virtualmente en su estola, ya que Coolidge caminaba con el gato como bufanda por toda la Casa Blanca y cuando se le perdió compareció ante la radio para ofrecer recompensa.En nuestros días, el Socks(Calcetines) de Bill Clinton fue de los pocos seres que no le regañó cuando estalló el escándalo Lewinsky, mientras que la historia recuerda que el misionero y organista Albert Schweitzer llevó a Sizi su gata al Africa, donde fue adorada como diosa por los nativos.

1 comentario:

Tula dijo...

me ha encantado. Yo también adoro a los gatos. Tengo 7.
Mi blog: http://www.hastasiempretula.blogspot.com/