Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 30 de marzo de 2008

Joe Pulitzer, el periodista más ciudadano


EL FRENCH FRY MAS GENIAL DEL PERIODISMO. JOSEPH PULITZER
Cecilia Ruiz de Ríos
“V pues la Cecilia no est solo patuleca de la pata, sino de la cabeza mentando en su espacio en El Pensamiento a un tal Puliche que sepa Judas de “onde” lo sac,” fue el comentario que escuch en un “supernotciero matutino” de un “prestigioso colega-periodista”. Hoy que estamos celebrando el Da del periodista nicaragense, vamos a recordar al French Fry (papita frita en comn escaliche) ms sublime de toda la historia del periodismo: el judo hngaro-gringo Joseph Pulitzer, cuya genialidad fue tan rebosante que hasta leg reales para premiar la genuina excelencia no solo en periodismo sino que tambin en categoras de poesa, drama y msica(por aquello que el buen periodista es aquel que leer vorazmente y ansa ser erudito, no?)
Joseph naci en el seno de una familia ricachona de judos hngaros el 10 de abril de 1847, y recibi una esmeradsima educacin desde sus primeras letras. Travieso y alegre como adolescente, se le meti el diablo que quera ser hsaro en el ejrcito hngaro, pero el flaquetoso y endeble chavalo fue rechazado de tajo por su mala salud y ser medio cegueta. Siempre tozudo, quiso sumarse a otros dos ejrcitos europeos pero le cantaron cero por los mismos motives. Un delegado del ejrcito de la Unin en 1864 lo alborot a que se sumara a los trajes azules de Lincoln, y ni corto ni perezoso Joseph se fue para Estados Unidos con una mano adelante y otra atrs, con ganas pataguinas de tener aventuras blicas mientras su familia quedaba en Europa retorcindose las manos de angustia. De esta forma Joseph fue quizs el soldado ms enclenque de toda la Guerra Civil, sin lograr una sola medalla y mas bien estorbando pues corra como chihuahua golpeado. Al finalizar la Guerra de Secesin gringa Joseph mene su huesera hasta llegar a la ciudad de San Luis, a orillas del Mississippi. Mientras aprenda el ingls, lav platos, fue comerciante informal, secretario y hasta vendi sepulturas para los que sucumbieron a un sbito brote de clera en 1866. Dado que haba una buena cantidad de germanoparlantes en esa ciudad y Joseph hablaba buen alemn (y muy buen francs tambin), Joseph le alborot la curiosidad a un editor de un peridico editado en alemn mientras jugaba ajedrez en la Biblioteca Mercantil. La gran inteligencia y perseverancia de Joseph propici que Carl Schurz del Westyliche Post lo contrat como reportero aunque Joseph no tena el ttulo de periodista...(”huy gucala papafrita!” dirn algunos). Una vez que estuvo trabajando con el alemn, Joseph se vio mordido por la culebra de la poltica, un inters que le durara toda la vida y que posteriormente hara que l fuera electo a la cmara de representantes del congreso gringo en 1869 como republicano. Como legislador estara destinado a luchar contra la corrupcin del gobierno. Consiguiendo que enemigos como el capitn Edward Augustine lo enojara tanto que el alborotado hngaro resolviera sacarle una pistola porque el militar lo llam mentiroso y tapudo. De este bochinche el capitn sali con un tiro en la pierna y a Joseph casi le destapan la sesera con la culata de una pistola. Joseph no fue severamente sancionado por esto, pero desde entonces Joseph prefiri la pluma y la lengua antes que volver a agredir a alguien por muy iracundo que estuviese.
Siempre prudente en sus gastos, Joseph fue acumulando dinero y en 1872 adquiri una parte de las acciones del peridico alemn donde trabajaba. Ejerciendo tambin como abogado emprico, fue haciendo cuantiosos ahorros y al cumplir sus 31 aos conoci al amor en mayscula cuando se top a la hermosa Kate Davis, una mujer de origen linajudo y modales sencillos. Se la llev de luna de miel a Europa y al regreso, Joseph compr el peridico St.Louis Dispatch. Bajo el liderazgo de Joseph, ste y otros diarios que l adquiri progresaron y le hicieron una jugosa fortuna. Siempre ambicioso y perfeccionista, este sesudo judo en 1883 compr el New York World de manos del financiero Jay Gould por la entonces enorme suma de $346,000.Joseph se mud con su familia a Nueva York, reteniendo al mismo tiempo el control del peridico St.Louis Dispatch, en el cual continu escribiendo hasta que muri.
Joseph toda la vida haba sido un workaholic de cuidado, y la direccin de su emporio periodstico hubiera minado la salud hasta de un Schwarzenegger. Pero Joseph segua siendo endeble, y el surmnage que le causaba tanta tensin termin de acabar con su frgil constitucin. En 1887 mientras entraba a las oficinas del New York World, el barbudo pesquisn levant un artculo para editarlo y se dio cuenta que apenas poda leer las letras grandes. Sali en carrera a ver a un oculista, quien le tena malsimas noticias: un vaso sanguneo roto tras un ojo y deterioro del otro globo ocular. Le recet 6 semanas en oscurana para salvar lo que le quedaba de vista. Joseph le contuvo y sigui la prescripcin pero fue en vano: el dao ya era monumental. No solo los ojos le estaban dando lata a Joseph: tena asma, pulmones dbiles, diabetes y fatiga constante. Como compensacin, oa mejor mientras su vista se perda. Al mudarse a su nueva mansin le disearon un cuarto aparte a prueba de ruidos. Para el 16 de octubre de 1890, Joseph tuvo que dejar su puesto de mandams. El doctor lo mand a pasear en yate. Al poco tiempo estaba de vuelta metiendo la nariz en todo, contraviniendo las rdenes del doctor mientras su mujer le gritaba que lo iba a amarrar a la pata de la mesa. Su cuado William Davis le alcahueteaba sus escapadas hacia el peridico, sabiendo que Joseph segua siendo incontenible, y que nunca iba a jubilarse. En 1907 al cumplir sus 60 aos, permiti que dieran dos cenas en su honor, pero no estuvo en ninguna. Sin embargo, no se perdi un solo detalle a travs de sus fieles informantes. Joseph morira completamente ciego en 1911 a bordo de su yate. Toda su vida luch contra la corrupcin, y en varias ocasiones se trenz en pleitos contra el exhibicionista archimagnate del periodismo amarillista William Randolph Hearst, a quien varias veces tild de asqueroso y mercenario por “vender la noticia como si fuera una puta pintorreteada”(palabras textuales, no mas, lo que me lleva a preguntar qu opinara el inefable hngaro al ver las notas rojas tan en boga hoy en Nicaragua?)A Joseph se le debe la base sobre la cual descansa la estatua de la Libertad en Nueva York, ya que l hizo campaa para colectar dinero para dicha construccin mientras el gobierno gringo deca estar en quiebra y conservaban guardado este obsequio que le haban hecho los franceses con tanto cario al pueblo yanqui. Joseph adems dej una suma gorda de su fortuna para premiar la excelencia no solo en categoras de periodismo y poesa, sino tambin en crtica, msica, caricatura, drama y fotografa. Contrario al derroche de elegancia que caracteriza a la entrega de Premios Nbel, la entrega de los Pulitzers es un almuerzo modesto en la Universidad de Columbia sin cobertura en directo de TV. El primer premio Pulitzer fue entregado en 1917, seis aos tras la desaparicin fsica del hngaro. Los premios son otorgados solamente a norteamericanos, ya que aunque Joseph nunca dej de recordar su origen magyar, siempre se sinti muy agradecido pues su trabajo y tesn lo convirti en el perfecto modelo del “American Dream.”