Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

jueves, 7 de febrero de 2008

Ni para talismàn sirviò


Federico I Barbarroja: El Rey que acabó convertido en encurtido
Cecilia Ruiz de Ríos

El ser monarca jamás es garantía que las exequias fúnebres tras haber "pateado la cubeta" sean fastuosas, y eso fue lo que le sucedió al rey medieval Federico Barbarroja. Federico I Barbarroja, nacido alrededor de 1122, fue electo rey de los romanos en 1152 sucediendo a su tío Conrado III, y salió de este mundo dejando la leyenda del rey que acabó hecho encurtido.
En el siglo XII cuando Federico debuta en este mundo, Alemania ya era una monarquía electiva, aunque las familias más prominentes hacían sus respectivos turnos calentando el trono. La mamá de Federico había pertenecido a una prominente familia de guelfos, y por ese parentesco Federico desde chiquito se sintió asegurado para tener buena relación con el cabeza de familia, Enrique el León, al comenzar a dar sus primeros pasos en política. Conrado III, tío del hermoso Federico-quien tenía unos ojitos azules preciosos y una cabello flamífero como cobre bruñido - también contribuyó a fomentar el gusto por la política en este hombre desde su chavalencia. El trono que habría de heredar Federico sería el de un imperio fragmentado y con profundas divisiones étnicas. Los nobles se vivirían tirando de las mechas entre sí, y los daneses, vikingos, polacos y magyares a menudo roían las fronteras del reino. Para 1154 Federcico se dio a la tarea de andar de amansalocos pacificando a cuanto pleitisto encontrara tratando de instigar guerras. También le tocaría apaciguar al alzado Boleslav de Polonia, quien quiso independizarse del reino. Si esta agotaora gira no hubiera sido suficiente, a Federico luego le tocó irse a Roma con mil caballeros para la coronación del papa de origen inglñés Adriano IV. Al pobre papa Federico lo encontró en manos de una turba roamna, y rescatando al afligido religioso, se hizo coronar como emperador por el aliviado Adriano. Cuando Adriano se murió, Federico no quiso reconocer al nuevo papa Alejandro III en 1159 y se enemistó con la Santa Sede.Mientras Alejandro estuvo ocupando la silla de Pedro en Roma, Federico apoyó al antipapa llamado Victor IV. No fue hasta en 1183 que se firmaría un tratado en Constancia, mediante el cual la independencioa de las ciudades-estados italianas era reconocida siempre que Federico fuera visto como el mandamás mayor a quien consultar. Dado que Enrique el León no había participado en las rebatiñas de Federico en Italia en 1176, Federico aprovechó este detalle para quitarle a Enrique sus posesiones en 1180. Federico aprovechó para apoderarse de pequeños principados y convertirlos en ducados incorporados a Alemania, siendo esto una reforma constitucional en la historia de Alemania.
En 1186, Federico, quien estaba acostumbrado a la idea de casorio sin amor al haberse matrimoniado el 10 de junio de 1156 con Beatriz de Borgoña, quien era más horrible que una tarjeta de crédito sobregirada, hizo casar a su hijo y heredero Enrique(futuro Enrique VI) con la heredera Constancia de Sicilia. Esto incrementaba la sólido posición de mando de la dinastía Hohenstaufen a la cual pertenecía Federico. El hijo de Federico de esta forma heredó Sicilia al morir su suegro.
Federico decidió participar en la tercera Cruzada hacia la Tierra Santa.En esta tercera cruzada iban a encontrarse lo mejor del Islam, en la persona del gran sultán seljuk Saladino, y lo peor del cristianismo europeo. Federico iba en compañía de dos coronadas pécoras: el homosexual y cruel inglés Ricardo Corazón de León, destinado a desatar genuinas masacres entre los sarracenos, y el francés ambicioso Felipe II Augusto, un rey que era mal visto hasta en su propio reino. De este viaje, el guapo Federico no habría de retornar por imprudencia propia. Un 10 de junio de 1190 estaba en Cilicia cuando el calor apretó fuertemente. Tras haber consumido una opípara comida, Federico decidió perderle el miedo al agua y se metió al río Saleph. parece ser que una vez ahí, le agarró una majestuoso congestión debido a la suculenta banqueteada que se había pegado antes de irse a nadar, y se ahogó. Ricardo Corazón de León y Felipe II Augusto creyeron prudente conservar al rey alemán como talismán para llevar a la batalla y ganarle a los "infieles"(léase musulmanes), y fue así que optaron por tomar el pobre cuerpo hinchado de Federico y embutirlo en un tonel repletito de vinagre, asemejándose a un enrojecido y macabro encurtido desnudo. Este tipo de superstición, muy poco cristiana por cierto, probó ser inútil pues con el fuerte solazo de esos lados, el tonel con Federico adentro comenzó a echar más espumarajos que Dóbermann con rabia y tras haber perdido la crucial batalla de Acre, los atolondrados cruzados tuvieron que enterrar velozmente el cadáver encurtido de Federico antes que el tufo matara a todos. Quizás mareado por el fuerte hedor del cadáver del pelirrojo, Ricardo Corazón de León propuso a Saladino que un hermano menor suyo se casara con Juana, la bella y petulante prinesita que era la hermana favorita del rey inglés...Ricardo buscaba ganar por el lecho matrimonial lo que no había logrado con el encurtido de Federico, a quien le habían atribuido propiedades casi prodigiosas.
El hijo de Federico se convirtió en Enrique VI, pero la gloria no duró mucho pues Enrique VI falleció en 1197 antes de poder consolidar el poder en Alemania que tanto le había costado reunir a su difunto encurtido de papi. Hoy en día, los germanos recuerdan con mucho cariño y admiración a Federico I, quien supo ereunir en su persona todas las cualidades y defectos que eran proverbiales en los monarcas de la Edad Media. Sería el nieto de Federico I, el famoso Federico II, quien se cubriría de gloria en otra cruzada sin derramar una sola gota de sangre al negociar con tratados lo que todos los anteriores reyes no pudieron conquistar con tanto bravado y masacre. Pero en el Medio Oriente, aún es chiste popular la forma en que el noble rey acabó siendo el encurtido más grande, pero incomestible, de todos los tiempos tras su aparatosa muerte.