Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

martes, 12 de febrero de 2008

...ycomo plaga los propaga Hollywood!


LOS DESCABELLADOS Y DIVERTIDOS MITOS DE LA MUSICA
Cecilia Ruiz de Ríos
En ocasión de celebrarse en Nicaragua una efemérides más del Día Nacional del Músico en honor a Santa Cecilia, la santa patrona de los Hijos de Orfeo, vamos a desempolvar varios mitos que se han difundido en torno a la música debido a la falta de lectura y documentación de muchos que dicen conocer el pentagrama a fondo, por no mencionar las horribles distorsiones cortesía de la consumista máquina de mentiras de Hollywood.
Hace poco leía que a Francisco José Haydn, padre de la sinfonía y la sonata a como la conocemos hoy, le llamaban "papá" porque tuvo-según el articulista-"cachimbo de chavalos" de sus numerosas mujeres. Haydn lleva el honorífico Papá por haber engendrado al cuarteto de cuerda, la forma de sonata y la sinfonía a como le conocemos actualmente, no porque haya sido un Príapo en la cama engendrando miles de cipotes. Con costo tuvo dos hijos, y uno se le murió chiquito. Para más, Haydn solo se casó una vez y vivió para lamentarlo, pues su relación se deterioró a tal punto que aunque jamás se divorció de la doña, nunca más quiso tener asunto serio con Cupido. La vida que llevó como maestro de música de la poderosa y acaudalado familia Esterházy tampoco le dejaba tiempo como para andar de falda en falda. Al pobre Haydn le tocó vestir de librea como un criado más, y en una ocasión en que sus patrones olvidaron mandar a la orquesta de vacaciones, tuvo que insinuársele por medio de la Sinfonía de los Adioses, o La Despedida, para que se dieran por entendidos los Esterházy. Esta sinfonía en ningún momento,a como se ha dicho a veces, es unas despedida del músico a la vida, ya que jamás albergó tendencias suicidas.
Otro mito que ha servido para sacar pañuelos y lágrimas sacarinas es que Franz Peter Schubert no haya acabado su Sinfonía Inconclusa porque la muerte le impidió terminarla. Este mito tan baratamente sentimentaloide se viene a pique conociendo la dura realidad de Schubert, quien compuso los dos celestiales movimientos estando en las garras de la pasión amorosa por una meretriz apodada La Golosa. Cuando se acabó el dinero de Schubert, el pobre gordito miope vio partir a su amor pagado y no recuperó el nivel de inspiración, por lo cual estimó altamente inconveniente pegarle de cola los dos movimientos que faltaban si estos no iban a tener la gran calidad de los iniciales. Schubert moriría años más tarde de haber escrito su famosa Inconclusa, así que lo siento por los que erróneamente han rapsodizado sobre el canto del cisne que se supone que sea esta bellísima obra.
Joaquín Rodrigo, autor del Concierto de Aranjuez.
Yo no sé porqué muchos aprendices de musicólogos aman inventar las más trágicas historias sobre las vicisitudes de los músicos. Cuesta mucho creer que Claudio Monteverdi, gran cumbre italiana de la polifonía renacentista, haya sido "un muertecito de hambre". Estimado por el papa de turno y dueño de una vinatería, al genial Monteverdi jamás le faltó la buena mesa, la excelente cobija y la mejor compañía. No murió en la lipidia, y detesto estropearles la telenovela, pero tampoco lo hicieron músicos como Alberto Kettelby(a quien le debemos obras sacarinas como En Un Mercado Persa ) o el arpista, terrorista y compositor árabe Daniel de Armati en el siglo XX.
Si bien es cierto que muchos críticos consideran que la obra de Kettelby es bastante liviana, el bolsillo de este inglesito jamás anduvo ligero de monedas porque llegó a acumular tremenda cuenta bancaria. Armati, por su parte, al morir asesinado en Líbano en la década del 70, dejó una fortuna de más de 500 millones de dólares, la cual fue equitativamente repartida entre sus diez hijos habidos de dos matrimonios y tres relaciones más o menos estables.
Curiosamente, ninguno de los herederos tampoco se fue a tiradera de mechas con sus hermanos para cobrar su parte, contrario a lo publicado en baratos tabloides de la prensa amarillista. Joaquín Rodrigo, genial español a quien tuve el inmenso honor de conocer ya viejito en Madrid en la década del 80, tampoco fue protagonista de ninguna historia triste en cuanto a su ceguera. Resulta que el músico siendo muy niño tuvo una dolencia con mucha fiebre, y como resultado de la misma, quedó no vidente. Lejos de la verdad está la leyenda de que un golpe en el occipital a manos de soldados de Francisco Franco lo haya dejado ciego después de la Guerra Civil Española. El no ver nada no fue impedimento para que este guapo y talentoso señor encontrara la felicidad a la medida al casarse con una talentosa pianista turca, o crear obras tan importantes como el inolvidable Concierto de Aranjuez. Solo que viendo sus fotos de cuando estaba chavalón, uno no puede evitar opinar que fue una lástima que no haya podido verse en un espejo para confirmar lo elegante que estaba!
A pesar de que hay quienes afirmen que Claudio Debussy sirvió como padrino para lanzar a la fama a Igor Stravinsky, esto no puede catalogarse más que como una de tantas falsedades que rodean al gran padre del impresionismo musical. Claudio Debussy, quien fue tan iconoclasta en su juventud que su profesor Leo Delibes lo sacó de las mechas del aula en el conservatorio parisino, ya siendo famoso era bastante remilgado. Cuando Igor Stravinsky, siendo un dientón y flacucho joven ruso, le presentó una de sus obras, el gran Debussy solo se rascó la barba, lo quedó viendo con cara de desmayo y le dijo,"Bueno, niño, por algo se comienza. Hay otros que comenzaron por más, sin embargo!" El tesón y el amor al trabajo fue lo que hicieron maravillas por Stravinsky, quien aprovechó que el haraganazo de su compatriota Alejandro Glazounov no le pudo completar una música encargada al homosexual empresario de ballet Sergio Diaghilev, para presentarle El Pájaro de Fuego e irse arriba con el mandado.
El colmo de las leyendas y mitos que se tejen en torno a músicos es la que rodea al inmarcesible Salvador Cardenal Arguello, mi maestro a quien le debo 99% de lo que soy en musicología. El fundador de Radio Gueguense jamás estudió en el Conservatorio Juilliard, a como apareció hace poco en una disparatada fuente de Internet. El eximio musicólogo se formó a sí mismo gracias a su voracidad por la lectura y a su humildad para reconocer qué sabía y qué no(una lección para aquellos que creen que nacieron aprendidos).Era contador de profesión, pero sus Pequeñas Lecciones de Música causaron asombro y deleite cuando yo las presenté traducidas al francés a grandes catedráticos del Conservatorio Superior de París, quienes no podían creerme que el autor no había estudiado con alguien similar a Nadia Boulanger o Nicolás Slonimsky.

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