Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 18 de noviembre de 2007

el asaltante que quiso gobernar Rusia


STENKA RAZIN:EL COSACO BANDOLERO QUE SOÑABA CON LA REPUBLICA
Cecilia Ruiz de Ríos

Uno de los hombres más osados y resueltos que ha tenido la historia fue Esteban(“Stenka)Timofeyevich Razin, un cosaco a quien le sobraban las ganas de armar una nación, pero el destino le reservó la ironía de haber nacido en una época en la cual le tocó enfrentarse al indomable zar Pedro I El Grande de Rusia, a quien la idea de perder el Cáucaso no le hizo gracia. Para colmo, al igual que al mejicano Doroteo Arango(más conocido como Pancho Villa), su recuerdo aún hoy en día se ve manchado por su fama de asaltante de caminos, y por eso es que a ambos revoltosos de cuidado algunos historiadores no los toman muy en serio.
Nacido en 1630, unos le dan la fecha de 21 de septiembre como su debut en este valle de lágrimas, mientras que otros historiadores colocan su nacimiento hasta el 4 de octubre de 1631. Aunque existen muchas leyendas en cuanto a su origen, se cree que sus padres fueron una cocinera judía de trenzas castañas y senos rotundos que se amancebó con un ex -soldado y patriota convertido en el borracho titular de un villorio ubicado en las montañas del Cáucaso. La madre, a quien la habían vejado tantas veces por ser judía, convenció a su robusto muchachote de ojos negros a que ingresara a un monasterio para aprender a leer y escribir. Una vez ahí, llegó a creer que de veras tenía vocación religiosa y pensaba tomar los votos, pero una hermosa noble rusa ligera de cascos convenció a Stenka que le iría mejor como padre de familia y no de la iglesia. Tras un devaneo tórrido que produjo una niña a la que llamaron Emma Lizaveta, el romance se evaporó. Stenka tampoco volvió al monasterio y se dedicó al trabajo de comerciante, aunque otros lo colocan como bandido asaltante de caminos a cargo de una rauda y ruda banda de cosacos. En 1661, cuando ya tiene treinta años, se hizo incluir en una misión diplomática de los Cosacos del Don visitando a los Tártaros Kalmyk. Elegantemente ataviado, Stenka impresionó a todos en esa ocasión al desplegar su talento para los idiomas, ya que hablaba fluidamente el ruso, el persa, el turco y el árabe. Tras ese asomo a la diplomacia, se fue al Monasterio Solovetsky ubicado a orillas del mar para una sesión de oración A la salida del monasterio, la leyenda le adjudica un matrimonio a escopeta cargada con una griega ortodoxa a quien algunos llaman Arminda, otros Aminta.En 1668 reaparece Stenka al mando de una banda de ladrones cosacos establecidos en Panshinskoye, ubicada esta comunidad en los pantanos entre los ríos Tishina e Ilovlya.
Stenka incluso atacaba a los barcos que navegaban por el río Volga, y así fue haciéndose de una pequeña fortuna.
Para entonces, entre 1654 y 1667 había estado Rusia en guerra contra Polonia y Suecia, y entre 1656 y 1658 los impuestos aumentaron a paso galopante. Todo esto hizo que el pueblo ruso se sintiera inconforme. Stenka aprovechó este giro para su favor. A él tampoco le gustaba cómo estaba la situación a nivel nacional.Muchos campesinos se ofrecieron como voluntarios para la banda de pillos de Stenka, y éste los aceptó gustosamente. Para colmo, obreros de la ciudad y todos aquellos que juzgaban que era imprudente de parte del zar Pedro El Grande tratar de arrancar las costumbres rusas para europeízar al país se unieron a las bandas de Stenka Razin. El primer gran golpe de Stenka contra el aborrecido gobierno ruso fue cuando destruyó la caravana acuática que consistía en barcazas del tesoro con los bienes del patriarca y ricachones comerciantes de Moscú. Este éxito fácil lo envalentonó a tal punto que hizo una flota de 35 galeones y se fue Volga abajo para capturar los fuertes y guarniciones más importantes del reino. A inicios de 1668 Stenka derrotó al voivode(príncipe gobernante) de Astrakhán(Yakov Bezobrazov), quien queriendo ser servil con el zar, había accedido a irse contra el cosaco. En la primavera de ese mismo año Stenka se fue a amenazar a Persia en una expedición que duró unos 18 meses.
Navegando por el mar Caspio, Stenka azotó las costas persas desde Debend hasta Baku, masacrando a los habitantes del gran emporio de Rasht. La primavera de 1669 lo halló en la isla de Suina, y en julio de ese año aniquiló a la flota persa que mandaron para detenerlo. Algunos gobernantes le tuvieron miedo y prefirieron adularlo.Para agosto de 1669 casi como deporte veraniego le dio por reaparecer por Astrakhán, donde los atemorizados ciudadanos le ofrecieron indulto de parte del zar. La gente común, sintiendo que era un hombre del vulgo como ellos, lo adoraban. Para 1670 Stenka iba rumbo a reportarse con su puesto de mando sobre el río Don cuando se rebeló abiertamente contra el gobierno del zar.
Capturó Cherkassk, Tsaritsyn y otros poblados y el 24 de junio entró triunfalmente de nuevo a Astrkhán. Tras ejecutar a los pocos que osaron oponerse a su entrada, saquear los bazares, y comer como contratado, declaró a Astrakhán una república independiente del imperio ruso. Confeccionó un ejército, nominó a distintos ciudadanos prominentes como funcionarios gubernamentales, y los hizo confirmar en sus puesto por veche, o asamblea general. El aguerrido cosaco por supuesto se autonombró gosudar o mandamás. Tras unas tres semanas de montar todo un carnaval de sangre, Stenka logró llevarse a sus huestes y salió de Astrakhán para establecer lo que sería una república cosaca a lo largo del extenso río Volga. Eso era para mientras subía hasta Moscú. Se distrajo capturando Saratov y Samara, pero Simbirsk resultó ser un hueso duro de roer pues sus ciudadanos no lo querían ver ni en pintura pues recordaban su pasado de asaltante de caminos. Tras dos sangrientos encontronazos en las riberas del río Sviyaga a las alturas de un frío primero y cuatro de octubre, Stenka se vio en apuros cuando sus contrincantes lo persiguieron por el Volga, abandonando a sus seguidores a que los enemigos los destriparan como cucarachas. Pero la rebelión estaba lejos de llegar a su fin. Los emisarios de Stenka, envalentonados por discursos inflamatorios y triunfalistas, lograron poner en pie de guerra a favor de Stenka a los habitantes de lo que hoy es Novgorod, Tambov y Penza. Estos furibundos seguidores de Stenka lograron penetrar en Moscú. Los partidarios de Stenka les prometieron al vulgo que iban a poder deshacerse de los boyardos o aristócratas que los desangraban día a día. Prometieron abolir la opresión, botar los títulos nobiliarios tan en boga entonces (y también ahora aunque sea de mentirijillas) y dar igualdad a todos. Con esas promesas de justicia social en una república cosaca, la maloliente y hambrienta chusma moscovita se entusiasmó, a como ha sucedido desde siempre que haya un buen orador que prometa bellezas para una revolución y luego les salga con cobre en lugar de oro.... 8 batallas peleadas indicaban que la rebelión estaba fuerte, pero la factibilidad de semejante sueño de una república en pleno siglo XVII era nula. Nadie olvidaba que en Simbirsk le había ido muy mal. Tras el entusiasmo inicial, tampoco había logrado hacerse de demasiados adeptos hábiles para la batalla en Samara y Saratov, donde luego de gastado el encanto original le habían estampado las puertas en las narices. Para colmo el patriarca ortodoxo de Moscú terminó de echarle sal encima a Stenka cuando lo tildó en público de “anatema, enemigo de la vida y espurio del diablo.”Supersticiosos a morir, muchos de sus cosacos al escuchar la maldición del patriarca moscovita le dieron la espalda.
Stenka y su fiel hermano Frol Razin fueron traicionados por dos barriles de vodka y fueron capturados en Kagalnik, último bastión cosaco, y llevados a Moscú. Una vez en poder del zar, tuvieron que aguantar incontables torturas y tormentos. Para acabar de una vez por todas con la música de trepak, Pedro El Grande ordenó que Stenka fuera descuartizado vivo en lo que hoy es la Plaza Roja, y de esa forma el ex cuatrero de 41 años que se había hecho ilusiones con formar una república murió prematuramente, dejando tras de sí una leyenda agridulce. El sueño de una república, ideado por este bigotudo bandalaje, dormiría en la gaveta del tiempo una de las siestas más estiradas de la historia. Hoy en día, los habitantes del Cáucaso han tratado de olvidar que se trataba de un granuja muy ingenioso, mal padre y peor esposo a como suelen ser muchos revolucionarios que son candiles de la calle pero oscurana de su casa. Stenka sigue siendo cantado y loado en melodiosas canciones, y el embrujo de su maquiavélico encanto y popular seducción hasta fueron capturados en la inmortal “Procesión del Sardar” de “Escenas del Cáucaso” del compositor romántico ruso Mikhail Ippolitov Ivanov.