Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 4 de noviembre de 2007

Tavito Eiffel....casi lo echan al tabo!


EL PAPA DE LA DAMA DE PARIS: GUSTAVE EIFFEL
Cecilia Ruiz de Ríos para el 23 de junio día del padre nicaragüense
Ser padre de un retoño es indudablemente una de las grandes satisfacciones de cualquiera, pero cuando uno se adjudica la paternidad del monumento más famoso del mundo, es una responsabilidad y honor tremendo. La Torre Eiffel, muchas veces llamada la Gran Dama de París, tuvo como padre a un arquitecto de bigote seductor, famoso y soñador y propenso a tomar decisiones alocadas, pero nadie puede negarle su originalidad.
Gustavo Eiffel nació un 15 de diciembre de 1832 en la ciudad francesa que produce la mejor mostaza de toda la pelotita del mundo: Dijon. Su familia en realidad procedía de Renania y se habían establecido en París al inicio del siglo XVIII. Dicho ancestro se había establecido en la Ciudad Luz como maestro de tapicería, tras quitarse el nombre de Boenickhausen por el de Eiffel como un sentimental gesto de remembranza por la meseta de Eifel cerca de Colonia, en Alemania. Imagínense si el antepasado de Gustave no hubiera tenido el buen tino de cambiarse el apellido, la torre más linda del mundo portaría un apellido germano impronunciable!
El padre de Gustave, Alexandre, estuvo en las huestes del liliputesco Napoleón Bonaparte en 1811 cuando era apenas un mozalbete de 16 añitos. Posteriormente se hizo secretario de la intendencia militar en Dijon, y fue en esa ciudad donde en 1823 se casó enamoradísimo de la negociante Catherine Moineuse, quien al parecer era un costal de reales forrada con apariencia de muñeca. De esta unión habría de nacer Gustave, quien estudió inicialmente en Dijon, pasando en 1852 a la Escuela Central de París. En 1856 fue el secretario de Charles Nepveu, quien fue su mentor para entrar al sector de la construcción ferroviaria. En 1857 fue puesto de director de la construcción del Puente de Bordeaux. En 1862 encontraría a su media naranja en la joven Marie Gaudelet, con quien procrearía tres chicas: Claire, Laure y Valentine. También tendría con su esposa dos varones: Edouard y Albert. Para 1864 va ascendiendo tanto que lo reconocen como buen ingeniero constructor y logra instalar sus talleres en Levallois Perret. 1867 lo encuentra realizando los viaductos de Rouzel sobre la Sioule , además de verse contratado para los primeros trabajos de lo que será la sede de la exposición universal. En 1870 le tocó vestirse de militar para ser sargento de la guardia nacional y esa experiencia serviría para inspirarle la construcción de puentes para uso militar posteriormente, pero después que Francia se vio arrodillada por la Prusia de Otto von Bismarck en la vergonzante Guerra Franco-Prusiana en la cual Napoleón III se cubrió de derrota y bochorno, Gustave en 1872 hizo trabajos en Bolivia, Perú y Chile. En 1875 la construcción estación central de Budapest estuvo bajo su cargo y 1876 estuvo bajo su batuta la construcción del viaducto Ma.Pía sobre el Duero en Portugal pero un año más tarde, Gustave se topó con un golpe del destino cuando su esposa falleció a los 32 años de edad apenas. En 1878, quizás para soportar la soledad de su viudez, se lanzó de cabeza a coordinar los trabajos para la exposición universal que se daría en París posteriormente. Para 1880 Gustave conquistará más prestigio y aplausos con la construcción del Viaducto de Garabit, cuya forma parabólica le conquistó la admiración de aquellos que juraban que una construcción similar no podría lograrse jamás. Entre 1881 y 1882 encontramos a este dinámico francés construyendo el puente de Szeged en Hungría y la armazón para la Estatua de La Libertad que será un regalo de los franceses para los gringos. Mientras tanto, él viene desarrollando la técnica de puentes portátiles que son de gran apoyo para los equipos que arman los rieles o los ejércitos en campaña. En 1883 establece otro récord con el viaducto de la Tardes –Creuse. En 1886 Gustavo casó a su hija mayor con Adolfo Salles, quien no solo será un excelente yerno sino también su mejor colaborador, ya que en 1884 ha manufacturado un proyecto con sus dos colaboradores Emile Nouguier y Maurice Koechlin: la torre de los 300 metros para celebrar la exposición universal en 1889. 1887 marca el inicio de la construcción de su obra más conocida: la torre que llevará su apellido. Aunque al inicio del nacimiento de la Dama de París, hasta algunos intelectuales manifestaron rechazo de lo que sería la quintaesencia de Francia, Gustave no se amilanó y siguió adelante. Pero también se involucró en un proyecto que le enlodaría su prestigio sin necesidad que ningún literato de mediopelo lo novelizara: la construcción del canal de Panamá. Gustave proponía un sistema de esclusas para el controversial canal que ya le había costado pujos enormes a Francia, pero ese sistema no vería la luz del día hasta en el siglo XX cuando el vigoroso Teddy Roosevelt hizo bailar a unos cuantos con millones de dólares, partió Panamá con sus máquinas y “palo grande” de intervencionismo, y el canal tan soñado por Gustave se haría realidad pero con sello yanqui.
En 1889 se inauguró en mayo su famosa Torre Eiffel ante 2 millones de atónitos pares de ojos. Con lo que cobró Gustave a esos visitantes fue casi suficiente para reembolsarle los gatos de la construcción de la torre, pero para entonces ha estallado el escándalo financiero del chasco francés en Panamá. En 1893 Gustave se vio condenado por su participación en el affaire del canal de Panamá. Gustave se vio rehabilitado un tiempo después, ya que cualquier genio puede haber dado una metida de pata. La torre sería utilizada para numerosos experimentos, inclusive para probar las primeras emisiones de radio, entre 1894 y 1898. Entre 1903 y 1909 la Dama de París fue el sitio para hacer estudios de aerodinamismo. Gustave incluso llegó a concebir un monoplano de caza, uno de los primeros modelos de avión en 1917. En 1923 Gustave moriría a los 91 años de edad, y aunque su vida estuvo salpicada de gloria y golpeada por el escándalo del fracaso francés en Panamá, muchos lo recordamos como un excelso padre de sus 5 retoños, pero mayormente como el hombre quien engendró al monumento más exquisito y original de toda la pelotita del mundo.