Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 18 de noviembre de 2007

la Cruz Voladora de los Shawnees


UN HOMBRE DE ARMAS TOMAR: TECUMSEH

Cuando a mediados del siglo pasado estalló la Guerra de Secesión en los Estados Unidos, la idea de una confederación ya era vieja porque un líder indígena llamado Tecumseh ya había soñado con algo similar 50 años atrás. "Estas tierras son nuestras, nadie tiene derecho a echarnos de ellas, fuimos los primeros en poseerlas y aquí nos quedamos" dijo el bravo Tecumseh en 1805 ante los abusos de los norteamericanos al querer expandir su país a costa de la usurpación de tierras de los nativos.

En 1775, un cometa ilumina los cielos de Estados Unidos. En ese mismo instante entra al mundo el quinto hijo del gran jefe Shawnee Pukeshinwa en Old Piqua (cerca de lo que hoy es Springfield, Ohio).El cometa, que tenía forma de cruz, es tomado como buen augurio de grandeza y majestad para el bebé, a quien le ponen Tecumseh por significar este nombre Cruz voladora. La historia se encargará de ratificar este presagio.

Los tiempos son duros para los indios, en invierno se mueren de hambre, sus tierras son usurpadas, sus mujeres violadas y llevadas como siervas para las casas de los blancos. Pukeshinwa muere en una batalla, dejando como heredero de su mando a su primogénito Chiksika, que apenas tiene 14 años. Cornstalk, otro jefe Shawnee que fue amigo de Pukeshinwa, quiere terminar con la guerra firmando un tratado con los ingleses. Al morir asesinado por los ingleses Cornstalk y su hijo, Chiksika es el jefe absoluto y quien hace las veces de padre para su hermanito Tecumseh.

Tecumseh debuta en la guerra a los 14 años, pero al ver el fragor del combate se amedrenta y huye. Es objeto de humillaciones y burlas por parte de sus amigos, y esto le forja para llegar a ser un guerrero que desconocerá el miedo. A los quince años, tecumseh es un esplendoroso joven de más de 6 pies de estatura. Nunca ha estado enfermo y ya es muy sagaz. A los 16 años Tecumseh vuelve a guerrear y aunque es muy valiente, afirma no gustar de la tortura a la cual muchos someten a los prisioneros de guerra. En 1790 su hermano Chiksika muere en un encontronazo con los norteamericanos.

12 tribus del noroeste norteamericano se juntan en Greenville representadas por la crema y nata de sus jefes. Tecumseh se niega a firmar tratado que encuentra oneroso para los indios.Tecumseh aboga por una confederación, por una unidad indígena que costará muchísimo forjar.

Pero en 1806, su hermano menor Lalawitheka, quien hasta la vez ha sido la oveja negra de la familia, le dará una buena mano.
Este joven había sido mal marido, peor ciudadano, borracho consuetudinario y se le toleraba en la tribu solo por ser familia de Tecumseh, pero una noche cae en coma y al despertarse da un giro de 180 grados para convertirse en vidente y profeta. Predica la hermandad del indio e inflama de sentimientos patrióticos no solo a los Shawnees, pero también a otras tribus. Hay peregrinaje para ir a ver al Profeta Shawnee, y entre los que llegan de curiosos está un tipo llamado William Henry Harrison, un norteamericano que llega buscando el pelo en la sopa. Harrison le argumenta al profeta que si de veras tiene poderes que pare el sol.

El 17 de junio de 1806, mientras Harrison está de visita entre los indios, el sol se "para" a merced de un eclipse anular espectacular. Esta supuesta muestra de poder le gana al profeta que los vecinos indios Potawatomis le inviten a vivir con ellos en la junción de dos ríos.En 1809 Harrison vuelve con ocupación militar y es el gobernador de Indiana. Los indios no quieren vender tierras. Cuando Harrison se junta con Tecumseh para hacer negociaciones un 12 de agosto de 1810 hay erupción de violencia.
Tecumseh protesta amargamente por el Tratado de Fort Wayne. Tecumseh se va furioso a Canadá a buscar apoyo, y Harrison queda con el miedo infundado de que Tecumseh lo quiere asesinar. Luego en el verano de 1811 Tecumseh se desplaza al sur de estados Unidos para promover la idea de unidad. Harrison, muerto de miedo, junta 1200 hombres y marchan hacia los indios.

Amenazan al Profeta Shawnee. El profeta responde azuzando a los guerreros y les jura hasta con los dedos de los pies que serán invulnerables a las balas enemigas(anticipos de Supermán?). Los guerreros se van a buscar cómo matar a Harrison y un sentinela los descubre. 38 indios mueren y el resto se repliegan.2 indios Winnebago le pegan al profeta y luego lo sueltan medio turulato. Harrison piadosamente manda a quemar la aldea en una muestra de odio incandescente contra los indios. Tecumseh ve su tribu dispersa, en la pobreza y humillada. El odio nace hacia Harrison. El 18 de junio de 1812 la naciente nación de los Estados Unidos le declara la guerra a Inglaterra.

El Gral. Isaac Brock es el nuevo comandante británico. Al conocer a Tecumseh, la simpatía y admiración es mutua. Tecumseh se viste del uniforme escarlata de Inglaterra para luchar contra los norteamericanos que tanto daño le han hecho. Le dan el 41 Regimiento, y varios guerreros se suman a las filas británicas. Pronto Tecumseh es Brigadier General. Le dan su espada, pistola y fajón. Cuando caen en sus manos las tropas norteamericanas, Tecumseh no los tortura y los trata humanitariamente. Algunos de ellos incluso se concierten en sus fans. Esta atracción que Tecumseh ejercería sobre otros también la sintió la blanca Rebecca Galloway, quien estuvo a punto de casarse con él.

Pronto Tecumseh pierde a su aliado Brock, al ser éste eliminado. Tecumseh no tolera cobardías, y en una ocasión un británico apellidado Proctor se vio humillado por Tecumseh. Resulta que Proctor había huido de un campo de batalla. Tecumseh lo siguió, le apeó los pantalones y lo mandó a ponerse enaguas de mujer. Poco antes de la batalla del Thames, Tecumseh presiente su muerte. Se quita el uniforme rojo de Inglaterra, se pone su traje típico, se pinta la cara con tinte de guerra, toma su tomahawk y canta su canción de muerte mientras sus soldados británicos-quienes lo idolatran- observan fascinados.

Tecumseh muere acribillado por soldados norteamericanos en la batalla del Thames un 5 de octubre de 1813 peleando en una batalla inútil que poco tenía que ver con su sueño de una confederación indígena. Su cuerpo nunca apareció, y los cadáveres de otros guerreros fueron encontrados mutilados por los soldados de Kentucky. Hasta se regó la leyenda que Tecumseh había huido herido y que vivía todavía.Muchos soldados se jactaron de haber sido quien mató a Tecumseh y Harrison se sobaba las uñas en la solapa adjudicándose la muerte del guerrero. Harrison a pesar de sus manos sanguinolentas siguió una brillante carrera política, llegando al congreso en 1816, a senador en 1824 y a presidente en 1841. Cuando corrió para presidente uno de los slogans de su campaña aludía burlescamente a la figura de Tecumseh y se adjudicaba victoria sobre el jefe indio. Pero el macabro espectro de Tecumseh-quien nunca padeció ni de un catarro por su salud de roble- parece haberle salado la presidencia a Harrison, y este noveno presidente gringo murió de una pulmonía apenas un mes después de haber inaugurado su mandato. Hoy en día, tres ciudades en los estados de Nebraska, y Michigan (EEUU) y Ontario (Canadá) llevan el nombre de Tecumseh.

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