Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 4 de noviembre de 2007

El vencedor de Bayaceto el Rayo:Timur


ENTRE BARBARO Y PATRONO DE LAS ARTES: TIMURLENK
Cecilia Ruiz de Ríos

El hecho de estar patuleca durante bastante tiempo jamás fue impedimento para realizar mis actividades, a como no fue problema el ser cojo para Timurlenk, quien llegó a ser uno de los conquistadores y patronos de las artes más connotados de la pelotita del mundo. Llamado Tamerlán o Tamberlán por quienes no puede pronunciar su nombre tártaro complete, el cual eraTīmūr bin Taraghay Barlas, este temible hombre vino al mundo en un 8 de abril de 1336 y se fue de este valle de lágrimas en febrero de 1405 después de haber dado abundante guerra.
Destinado a ser el fundador del imperio timúrida , el prematuramente canoso Timur juraba hasta con los deditos del piecito torcido que era descendiente de otro gran azote de la historia: Genghis Khan. Aunque esto nunca pudo ser probado al 100 por ciento, este hombre tuvo como papi a un jefe tribal llamado Taraghay, quien estaba a cargo de una tribu que hablaba una forma Antigua del turco. Timar nació a unos 50 millas de la ciudad de Samarkanda, o sea que era uzbeco... pero estaba destinado a regir los destinos de cuanto prójimo viviese en lo que hoy es la parte sudeste de Turquía, Siria, Irak, Kuwait, Irán y las hoy república ex miembros del bloqie soviético Kazastán,Turkmenistán,Uzbekistán, Kyrgystán, Rusia, y los países de Afganistán, Pakistán, y parte de la India. Cuando estaba chiquito, tuvo una lesión en una pierna merced a una flecha y desde entonces quedó tan pata de chicle a como estuve yo. El papá de Timar afirmaba descender del comandante mongol Qarachar Noyon, de quien se decía era hijo natural del gran Temudjin o Genghis Khan, y como el azote de las estepas no era muy discriminativo a la hora de aparearse con las concubinas, no sería nada raro que fuera verdaderamente Timar descendiente del “señor del universo amarillo”. Creció con privilegios y cuando le tocó casarse, por supuesto que buscó a una legítima descendiente con todo y pedigree del gran Genghis, y siendo un recién casado adoptó el nombre de Timar Gukani, para legitimarse aún más.
A los 16 años de edad entró al servicio del emir Qazgan, que gobernaba la Transoxiana (actual Uzbekistán), quien le dió su hija Aldjai como esposa. Aldjai experimentó un flechazo a primera vista al conocer a Timur, y era muy celosa hasta que tuvo los hijos del tártaro. Su suegro fue asesinado, y tras matar a los asesinos Timur regresó a Kech. El padre de Timur era un gran estudioso, y esa fue una faceta que heredó Timar y salió a relucir cuando se convirtió en un gran patrono de las artes. Dado que Qarachar también era devoto islámico, es de esperarse que Timar haya salido devoto lector del Korán. El papá de Timar acabó retirándose a un monasterio islámico tras mencionarle a su heredero que el mundo era “un bellísimo florero repletito hasta el piquito de escorpiones.” Como líder militar, Timar se dio a conocer alrededor de 1360. Timar tomó parte en las campañas de Transoxania con su pariente, el Khan de Chagatai. Fue cuando comenzó a escribir sus Memorias, sabiendo que iba a ser una de las figuras más controversiales de la historia. En los siguientes once años anduvo conquistando más territorio, aliándose con su familiar Kurgan, quien fue el que destronó al voivode de la Bulgaria del Volga- invadió Khorasan a cargo de una caballería de cien mil hombres, posteriormente rindiendo a sus pies a Khwarishm y Urgani. Tras el asesinato de su pariente Kurgan, Timur se enfrascó en otras conquistas, llegando a ser considerado casi un rey sin corona. Al finalizar el año 1369 el último escollo entre Timur y el trono fue asesinado y ya que había sido Timur aclamado como rey en Balkh , la corona le quedó puesta de una vez por todas. Timur nunca quiso llamarse khan , sino que se autonombró amir, quizás porque nunca tuvo la sagacidad política para armar aparatajes estatales ni a nivel central ni en las tierras que conquistaba. El era netamente un líder militar, y por eso muchas veces tuvo que reconquistar una y otra vez las mismas tierras. Timur jamás tendría chance de engordar aplastado en su trono, pues casi siempre andaba metido en guerras. Siempre buscando cómo hacer una expansión del reino, recurrió a los métodos más drásticos para subyugar a los conquistados. En 1382 llegó hasta a Moscú, donde se paseó como Juan por su casa. Un año más tarde se le antojó adquirir Persia y no tuvo dificultades en llegar como toro en cristalería ahí. Un rival llamado Tokhtamysh lo hizo sudar aceite fino en 1395 y a Timur le costó poder conquistar zonas como Astrakhán, tras la cruenta batalla del Río Kur, y la segunda campaña de Timur para abalanzarse sobre el Cáucaso le costó caro, pues habiendo días veraniegos muy largos ahí sus soldados musulmanes casi se mueren deshidratados.
Timur tuvo buenas fuentes de información siempre, y cuando le fueron con el cuecho que había una guerra civil en la India desde 1394, allá fue Timur a ver qué ganancia sacaba. El 24 de septiembre de 1398 cruzó el río Indus y le cayó como costal de papas a varios poblados, masacrando a sus habitantes en una de las sangrías más terribles de todos los tiempos. El gobernador de Meerut, Quilladar Ilyaas Awan Alvi, le resistió en una batalla de casi dos meses dejando el campo de batalla sembrado de sangre, tripas y huesera. Aún impresionado por la bravura de su rival Timur se fue a Delhi donde el sultán Nasir U-Din Mehmud de la dinastía Tughlag, quien tenía su propio pleito con su familia que lo quería botar del taburete real. Timur había entrado a Delhi y saqueó la ciudad con facilidad. El en sí no tenía intención de convertir la ciudad en muladar pero sus tropas ya estaban ebrias de sangre y Timur, por muy amante que fuera de los monumentos, no pudo controlar a sus salvajes huestes.
Timur por fin salió de Delhi en enero de 1399 y ya para abril de ese año estaba de vuelta en su capital , y entre sus botines de guerra vendrían 90 elefantes capturados, los cuales fueron puestos a acarrear piedras de una cantera para que no se murieran de aburrimiento. Timur usó esas piedras para armar una mezquita en Samarcanda. Pero Timur, sin pelear, semoría de aburrimiento. Un trabajólico de cuidado, no entendía la vida en ocio. Entonces pescó reyerta con su guapo vecino, el sultán Bayaceto I Yildrim(el Rayo) de la dinastía Osmanlí de Turquía, y con el sultán mameluco de Egipto. Bayaceto lo había enojado al anexarse territorios de Anatolia, y como Timur decía que los turcomanos le pertenecían en cuerpo, alma y suspiro, los mandamases de esta gente se refugiaron en Timur. Este decidió irse a Siria, sacar Aleppo para sacarse la rabia, y luego le capturó a Damasco que estaba bajo jurisdicción de los mamelucos.

Los habitantes de la ciudad de Damasco fueron masacrados, excepto los artesanos que fueron llevados a Samarcanda para trabajar ahí. Timur fue llamado enemigo del Islam. En junio de 1401 le dio por ir a saquear Bagdad y masacrar 20 mil prójimos. Los soldados de Timur tenían órdenes de regresar con por lo menos 2 cabezas humanas para probar que habían peleado con valentía, y en 1402 Timur se fue a sacar la bilis en Anatolia, donde derrotó en Ankara al hermoso sultán Bayaceto I. La captura del bello sultán turco en un 20 de julio fue una de las más humillantes de todos los tiempos. En realidad, lo que jugó en contra de Bayaceto fue que sus huestes no podían tener acceso a la fuente de agua para beber, y sus tropas murieron de sed. Tampoco favoreció a Bayaceto que Timur haya aprendido a usar los elefantes traídos de la India para algo más que para acarrear piedra cantera. La lugarteniente de Bayaceto, la princesa Serbia Zuleika, al negarse a acurrucarse con Timur (ella era amante de Bayaceto y estaba encinta de pocos meses cuando fueron capturados su amante y ella), exarcebó los ánimos de Timur y éste acabó despellejándola viva frente a la jaula para fieras donde tenía preso a Bayaceto. Bayaceto moriría en su jaula en marzo de 1403 cuando en un ataque de desesperación, estrelló su mollera contra los barrotes de la jaula y se autodescerebró. Timur admiraba a Bayaceto, pero no lo consideraba como el digno regente del imperio otomano ya que Timur soñaba con restaurar a la dinastía Seljuk (la cual tuvo entre sus sultanes al impresionante Saladino).
Timur en su obsesión por legitimar el mando de cuanto descendiente o allegado de Genghis Kahn hubiera, consideraba que ya que los mongoles habían confiado en los Seljuks, los osmanlíes nada tenían que estar haciendo en Anatolia.
Tras azotar a Anatolia, a Timur le quedaron ganas de querer conquistar la China para intentar rearmar el imperio mongol de su antepasado Genghis. Pero Timur, cansado de guerra, con achaques de artritis en su patita lesionada, ya no era un quinceañeros y su mala salud le recordó que no estaba para esas lides cuando ya estaba entrando en territorio chino. En diciembre de 1404 unas fiebres espantosas y la plaga se apoderaron de su cuerpo, y se murió a mediados de febrero de 1405 en Atrar. Aunque la caída de la dinastía Ming en China hubiera facilitado la conquista de Timur, ese fue un sueño que no pudo realizar. Sus exploradores quienes habían llegado hasta Mongolia escribieron datos sobre él en los árboles de las montañas mongolas, y aún en el siglo XX esos escritos podían verse.
Al fallecer Timur, dos de sus cuatro hijos ya habían muerto antes que él. Su tercer hijo Miran Sha murió poquito después de él, y el benjamín de éste, Shah Rukh, le sobrevivió. Timur habia designado a su nieto Pir Muhammad como sucesor, pero la corona en realidad fue tomada por Sha Rukh. Más adelante en el tiempo, un descendiente de Timur sería Babar el Tigre, el feroz fundador de la dinastía mugala de la India.
El cuerpo de Timur fue embalsamado en almizcle, agua de rosa y especias y fue envuelto en fino lino, puesto en un catafalco de ébano, y fue llevado a Samarcanda donde fue sepultado en su tumba Gur-e Amir, la cual aún existe ahí.
Si Timur como conquistador fue temido y odiado, como patrono de las artes fue idolatrado por muchos que se beneficiaron de su mecenazgo. Mucha de la rica arquitectura que ostenta la ciudad donde fue sepultado fue creada por orden suya. El ajedrez de Timur fue creado por él.
Sin embargo, Timur en realidad no ha descansado en paz. Su cuerpo fue exhumado por el antropólogo ruso Mikhail Gerasimov, en 1941. Descubrió que las facciones del conquistador tártaro era mongoloides, por lo cual es de creerse que de veras descendía de Genghis Khan. Al igual que en las tumbas de los faraones egipcios, se creyó que había una maldición lista para atacar a quien destapara el catafalco de Timur. Según muchos, esta maldición aseveraba que quien abriera la tumba traería sobre su nación los demonios de la guerra. Sería casualidad que en 1941 la infame operación Barbarrosa inició durante la II Guerra Mundial un 22 de junio-apenitas tres días después de abrir la tumba de Timur! En esta operación militar murió gran tendalada de gente. La fama de guerrero feroz de Timur ha continuado viva a través de los tiempos, y muchos socios de gatos particularmente traviesos hemos optado por usar el nombre del tártaro para bautizar a nuestros díscolos miaus, como en mi caso.

1 comentario:

filomeno2006 dijo...

Amenaza de Bayaceto el Rayo: hacer pastar sus caballos en el Altar de San Pedro, en Roma