Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 4 de noviembre de 2007

Zuleika...què final màs espantoso!


ZULEIKA:LA AMANTE INCONDICIONAL DE TURQUIA
Cecilia Ruiz de Ríos(normandiemail@yahoo.com)

Al entrar al “mes de la patria”(aunque para los que de veras amamos al país todos los meses deben ser de la patria), el amor desmedido de una preciosa guerrera serbia por Turquía es un ejemplo de sublime patriotismo: Zuleika Lazarévic. A pesar de haber nacido en el seno de la familia reinante de Serbia, esta pelirroja beldad de ojos negros llegó a amar a Turquía como pocos y ofrendó la vida y la de su hijo por nacer en defensa del imperio osmanlí.
Zuleika Marja Lazarévic era sobrina del gran monarca serbio Esteban Lazarévic, y por ende nació con cucharita de oro en su sonrosada boca de princesa. Poco importó que la madre de la chica fuera una ex sirvienta turca llamada Khadija, y se estima su fecha de nacimiento entre 1377 y 1378 en una noche de plenilunio en octubre. Zuleika fue idolatrada por su padre Sebastián desde que nació, pero siempre se identificó más con el país que vio nacer a su mamá. Khadija solía relatarle desde niña la gloriosa historia de Turquía, quizás como una forma de rebelarse contra la linajuda familia de su amante Sebastián, ya que los Lazarévic miraban con desprecio a la joven turca por su origen humilde. Zuleika, quien recibió esmerada educación desde niña con los mejores tutores-se cree que al igual que nuestro Bardo Darío, leyó de corrido desde los 3 años de edad-también aprovechaba a los maestros de artes marciales y equitación que le daban clases a sus primos y hermanastros, y pronto llegó a superar a los príncipes en su destreza. Zuleika estuvo presente cuando su prima Olivera Lazarévic fue dada en matrimonio político al sultán otomano Bayaceto I el Rayo, y se cree que en esa ocasión en que conoció al soberano turco fue que se prendó de él en uno de los flechazos más galopantes de la historia. Olivera y Bayaceto estaban destinados a ser opíparamente infelices pues Olivera odiaba al sultán con algo que solo se puede llamar pasión regia, y en dos ocasiones trataría de envenenarlo con hongos. A poco de estar casada con Bayaceto el Rayo, viendo que su marido se dedicaba más a criar gatos de angora, experimentar con duraznos y cerezas para convertirse en el creador del sherbet( equivalente de las nieves de fruta de hoy) y planificar cómo atacar a Tamerlán para comerse más territorios, Olivera solicitó que le mandaran a su prima Zuleika como dama de compañía pues se aburría como una ostra. Zuleika, quien iba a ser matrimoniada con un hediondo y peludo noble moldavo con aliento de dragón( a quien aborrecía), vio su oportunidad dorada de escapar de un amargo matrimonio y salió más rauda que alma que se lleva el diablo hacia la corte del sultán.
Fue tremendo chasco el que tuvo Olivera cuando su primita llegó, porque la sagaz serbia la usó solo para aproximarse al sultán. Reza la leyenda que Zuleika montó desnuda y en pelo a un brioso garañón negro y se fue a ofrecer como guerrera al sultán en el momento en que éste pasaba revista a sus huestes. A partir de entonces, la serbia fue vista menos frecuentemente por su prima Olivera y pasó a ser dama de compañía del sultán, quien valoró no solo su figura de reina de belleza y macabro sentido del humor, sino también su intelecto deslumbrante que le permitía hablar y escribir 7 idiomas. Dado que el imperio otomano-aún en formación-era el paraíso de los machistas, Bayaceto aconsejó a su hermosa lugarteniente que se ataviara como varón, y la infatuada Zuleika con tal de estar cerca de él aceptó vestirse de macho.
Zuleika estaría destinada a participar en varias batallas al lado de su amado, y Bayaaceto fue ganando tantas victorias que pronto se dio a conocer como “Yildrim”(El Rayo).Sus enemigos juraban que era peor que los atacara Bayaceto a que los partiera un estruendoso rayo. Tras una de las batallas, Bayaceto y Zuleika por fin se fueron al lecho. Tantos arrumacos iban a producir el resultado esperado pero el kismet-a como llamaban los osmanlíes al destino- iba a encapricharse en que Zuleika jamás tuviera hijos de su adorado tormento. Ese primer retoño se disolvió en sangre cuando la guerrera se cayó de un brioso corcel prestado mientras el suyo-el célebre Ojo de Satán-estaba restableciéndose de un resfriado.
Lo peor fue cuando Bayaceto se fue a la guerra contra el pavoroso, cojo, canoso y desalmado tártaro Tamerlán, quien hizo sabio uso de tropas montadas sobre furiosos elefantes para derrotar a Bayaceto. El 20 de julio de 1402 se dio la sanguinolenta batalla de Ankara en la cual las tropas de Bayaceto, rodeadas a tal punto que no tuvieron acceso al agua para calmar su sofocante sed, mordieron el polvo de la derrota. Tamerlán en un despliegue de desmedida crueldad se llevó capturado a Bayaceto y lo puso en una jaula como león cautivo. Zuleika, ya encinta de 3 meses nuevamente, no soportó el ver a su amante en esa situación y fue a ofrecerse a Tamerlán a cambio del sultan. El tártaro sin embargo la capturó a ella, y conociendo que la mujer era la adoración de Bayaceto, decidió sacrificarla ante los atónitos ojos grises del sultan. Usando a su cautivo real como taburete para el pie, hizo que le trajeran a Zuleika ante sus ojos. Desnudándola, hizo que tres hombres la violaran. Luego ordenó que unos eunucos la despellejaran viva ante los ojos de Bayaceto, quien lloró como plañidera. Finalmente, ordenó que desmembraran y decapitaran a la serbia e hizo quemar sus restos para que jamás hubiera tumba donde ir a recordarla. Bayaceto siguió cautivo hasta que un 8 de marzo de 1403, en un arranque de desesperación y angustia, cometió suicidio en su jaula estrellando su cabeza contra los barrotes hasta que su masa encefálica brotó. Mientras la sangre manaba de su destrozada cavidad cranial, Bayaceto solo atinó a suspirar antes de morir el nombre de Zuleika.
Hoy la historia de la princesa guerrera ya es leyenda para los turcos, quienes la siguen amando a pesar del paso del tiempo. Sin embargo en Serbia es considerada meretriz, traidora y mujer de dudosos escrúpulos. Ella misma en una ocasión explicó a su prima Olivera,”Vengo del vientre de una mujer turca. El amor a la patria es tan básico como el amor a la madre.”