Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

domingo, 4 de noviembre de 2007

la Loca Isabel de Portugal


ISABEL DE PORTUGAL: LA RAIZ DE LA LOCURA
Cecilia Ruiz de Ríos

Una de las damas más atribuladas de la historia es la madre de Isabel la Católica, Isabel de Portugal. A no confundirla con Isabel de Avis, también princesa de Portugal quien fue casada con Carlos I de España, Isabel nació en 1428, siendo su papá el príncipe Joao de Portugal.Entre nacimiento y tumba, la vida de esta bella y linajuda mujer parece como un rosario de lágrimas e intrigas, muriendo loca en 1496 confinada en el castillo de Arévalo.
La infancia de Isabel transcurrió como la de otras princesas de su época, sabiendo que estaba destinada a hacer un matrimonio ventajoso independientemente de que le gustara o no el consorte que le eligieran. Como hija de Joao de Portugal con su esposa Isabel de Braganza, era prima del rey Alfonso V de Portugal. Le dieron una esmerada educación y le inculcaron temor de Dios mediante lecturas religiosas, y en 1447, cuando buscaban esposa para el rey Juan II de Castilla, los ojos de la corte española se posaron en ella. Para entonces ya era una bella trigueña de largas trenzas y figura de sirena. Juan no era el típico guerrero coronado del medievo. Le gustaba leer, bailar y verse rodeado de grandes literatos, músicos y científicos. En 1445 su primera esposa, María de Aragón, había muerto, dejándole un hijo llamado Enrique. A estas alturas del campeonato, el tal Enrique ya era un adulto quien llevaba siete años casado con Blanca de Navarra, con quien no había consumado el matrimonio. Juan II precisaba casarse con Isabel para garantizar descendencia, ya que Enrique al parecer precisaba la Viagra que aún no se inventaba. Alvaro de Luna, su asesor y amigo desde la infancia, aconsejó a Juan casarse con Isabel de Portugal. El papa de turno dio consentimiento para la boda-ya que los contrayentes eran consanguíneos-y la boda se dio el 22 de julio.
A los 42 años de edad, Juan II se enamoró violentamente de su esposa adolescente, quien era varios años menor que su propio hijo Enrique. Isabel no era feliz, pues resentía la constante presencia de Alvaro de Luna, quien era tan posesivo con el rey que incluso se atrevía a estar presente cuando los monarcas se iban a la cama a practicar el deporte marital.Isabel usó su poder sexual para vencer a Alvaro de Luna, y el tpimido rey, temiendo perder el placer con su esposa, fue cediendo ante las sugerencias que ésta le hacía en la cama. El 22 de abril de 1451, Isabel parió tras mucho dolor a una hija, la futura Isabel la Católica. Tras el parto de la niña, Isabel se enfermó de depresión postparto y no le hablaba a nadie que no fuera el rey. Aprovechando su enfermedad, pidió al rey que se deshiciera de Luna. Involucró a Alonso Pérez de Vivero en el complot, pero cuando Luna se enteró que se lo querían despachar, mató a Vivero. Isabel ahora persuadió a su marido que arrestara a Luna por asesinato. Luna fue ejecutado y el 15 de noviembre de 1453 Isabel parió a otro hijo, Alfonso. La salud de Juan se hizo frágil, y lloraba extrañando a su amigo Luna. En julio de 1454 se metió en la cama y llamó a su heredero Enrique el Impotente. En 1453 Enrique se había divorciado de su esposa Blanca de Navarra por falta de consumación del matrimonio...Tras la muerte de su padre, Enrique se casó con una prima de su madrastra Isabel, la hermosa y coqueta Juana de Portugal. Isabel contemplaba asustada cómo Enrique maltrataba a su prima porque no podía copular con ella tampoco.
Enrique al ascender al trono mandó a Isabel y sus dos hijos al lúgubre Castillo de Arévalo.Les dio solamente lo básico para subsisitir, e Isabel, acostumbrada al lujo, se resintió profundamente. Como viuda de Juan, Isabel nunca había permitido que otro hombre la tocara. Vivió aislada y se manifestaba profundamente deprimida. Pero en la corte de su hijastro, cosas espeluznantes sucedían.
Cuando Juana de Portugal por fin parió a una hija, llamada también Juana, las malas lenguas apodaron a la chiquita la Beltraneja, pues según chismes de entonces era hija no de Enrique el Impotente sino de un cortesano favorito llamado Beltrán de la Cueva. Tras el nacimiento de la niña Beltrán había sido nombrado Conde de Ledesma, y todos decían que era por haber dado servicios sexuales a Juana la reina. Isabel parecía no enterarse de cuanta intriga sucedía en la corte. estaba demasiado ocupada escuchando voces en el castillo de Arévalo, y afirmaba ser perseguida por las escaleras del castillo por el fantasma de Luna. Isabel sufriría otro golpe emocional cuando su hijito Alfonso murió a los 14 años en 1468. Mientras tanto, las intrigas en la corte de Enrique ascenderían a hechos mayores cuando Juan Pacheco Marqués de Villana, celoso de los favores que conseguía Beltrán de la Cueva, inició una guerra civil. Con la muerte de Alfonso, Enrique tuvo que aceptar a Isabel de Castilla- la hija de la loca Isabel- como heredera ya que las dudas en cuanto a su propia hija Juana iban en aumento. Juana madre- la prima de Isabel-al ver a su hija despojada abandonó a Enrique el Impotente, llamándole inservible y tomando un amante con el cual tendría dos niños más.
En 1460, estando ya Isabel casi completamente loca, su astuta hija logró burlar la vigilancia que le imponía su medio hermano Enrique, y usando a la pobre loca como pretexto, no llegó al castillo de Arévalo y se desvió hacia Valladolid, donde contrajo nupcias a escondidas con Fernando de Aragón.Cuando Enrique IV el Impotente murió en 1474, la joven Isabel y su esposo fueron coronados reyes. A pesar de que se enfrascaron en lucha contra Juana la Beltraneja y su pretendiente Alfonso de Portugal, Isabelita mostró que era buena hija y siempre se ocupó de su madrecita desquiciada. Nunca la llevó a la corte porque la pobre vieja estaba más loca que una cabra y solo pondría en bochorno a la reina que era ahora Isabel. En 1496 Isabel de Portugal entró en agonía.Isabel hija fue al Castillo de Arévalo a despedirse de su progenitora, pero la pobre loca no quiso que su hija le viera el rostro y se lo tapó con un trapo. Isabel de Castilla enterró a su madre en el monasterio de Miraflores,cerca de Burgos, al lado de Juan II y Alfonsito.
La locura de Isabel de Portugal surgiría nuevamente en los genes de la familia real española de entonces. Juana, hija de los Reyes Católicos, sería conocida como Juana la Loca y se rehusó a enterrar a su marido Felipe hasta que su papi la encerró en Tordesillas. Un hijo de Felipe II(tataranieto de Isabel de Portugal) sería conocido como Don Carlos el Loquito, siendo un dechado de taras. La dinastía llegaría a un punto muerto en Carlos II, último monarca de los Habsburgo en España, quien fue único en la colección de anormalidades que logró juntar en su pobre cuerpecito y alma atormentada.