Bienvenidos a El Mundo según Cecilia

Ni en broma ni en serio sino que en ambas formas y gracias a la guìa de mi hija Elizabeth, aquì estoy dando a luz a mi cuarta intervenciòn en Internet, siendo mis anteriores websites www.cablenet.com.ni/historyarte , www.cablenet.com.ni/historia/histoper y www.cablenet.com.ni/rubendario .Soy Cecilia, historiadora y profesora de idiomas tan orgullosamente nicaraguense como nuestro rìo San Juan, tengo 48 años y 27 dìas al momento de comenzar este parto, y es un intento por saltarme la barrera de las censuras, derribar el muro de Berlìn de los convencionalismos gazmoños y evitar que mis aportes se vean entorpecidos por la mediocridad. Aquì encontrarèis mis artìculos sobre historia, mis relatos de terror que sacan tinta de la sangre de los campos de guerra de la Nicaragua violenta de los años80, mis pensamientos filosòficos y mi amor incondicional por los animales. Quizàs sea la màxima expresiòn del egocentrismo militante y el sadismo utilitario, pero os prometo que no estarèis indiferente a nada, que ya es algo en este mundo de tedio y aburrimiento. Pasad adelante y gozad, o a como dicen los "cops" en Estados Unidos: Relax and enjoy it!
Cecilia Ruiz de Ríos
31 de octubre de 2007,Managua

viernes, 2 de noviembre de 2007

Rasputin el favorito de los Romanov



RASPUTIN: MONJE LOCO O DETONANTE DE LA REVOLUCION?
Cecilia Ruiz de Ríos

La figura alta, imponente y atractiva de Rasputín ha sido tema para películas, miniseries y Boney M. lo inmortalizó en un tema popular en que le corea Rah,rah, Rasputin lover of the Russian queen, rah rh Rasputin Russia´s greatest Love Machine(ra, ra, Rasputín, amante de la reina rusa, y la mayor máquina amatoria de Rusia).
En primer lugar, el término rasputnik en ruso significa perdido, pervertido. Cuando Rasputín vino al mundo en 1869 en la remota Tobolsk, su acta de nacimiento lo denomina Gregorio Yefimovich. Desde chico era dado a largos silencios, y algunos primos le temían pues lo acusaban de poseer ojos de diablo(los cuales eran de un tono pardo grisáceo perfectamente potable).Mientras él crecía en su remoto pueblo, ya la dinastía de los Romanov iba en recta final hacia su decadencia. Tenía Gregorio apenas 12 años cuando eliminaron de un bombazo al guapísimo, zanganísimo y reformista zar Alejandro II, el que emancipó a los siervos. Como joven,no vio inconvenientes entre su aparente misticismo y su gusto sensual por los placeres mundanos, y en una ocasión hasta consideró la opción de castrarse y ofrecer sus menudencias en sacrificio a Dios, cosa que quizás hubiera sido una gran pérdida para las mujeres a quienes habría de conquistar en el futuro. Sentía pasión voraz por la brujería, los temas ocultos y el sexo, y cuando se casó, el estar formalmente amarrado no le impidió gozar a otras mujeres. Su mujer ya sabía cómo era el sebo de su ganado.Procreó varios hijos, entre ellos la chica que trataría de rescatar su ennegrecida reputación tras su muerte.
Rasputín nunca se tomó en serio la religión y aunque devaneó con varias sectas, utilizó como pretexto el ser un starets(hombre santo) para poder tener acceso a sitios encumbrados, y vaya si lo logró. Yéndose solo primero a Moscú, comenzó a propagar el rumor que era clarividente, adivino y que tenía poderes mágicos de curación. El ascenso de Rsputín a los círculos de poder se da cuando Nicolás y Alejandra, últimos zares de la dinastía Romanov en poderse sentar en un trono, hicieron su último intento de establecer una monarquía constitucional. Nicolás había seleccionado a un hombre llamado Pedro Stolypin como primer ministro, y por una de las pocas veces en su sonsa vida, el tomó la decisión adecuada porque Stolypin impulsó la industria y la agricultura. Pero para Alejandra, quien tenía fe ciega en Rasputín porque lograba beneficiar la salud de su hijo Alexis, Stolypin tenía un gran pelo en su sopa: el primer ministro osaba denunciar los abusos que cometía Rasputín. Rasputín a estas alturas del campeonto ya se había hecho de una clientela fuerte entre la nobleza y la burguesía rusa. Muchos lo buscaban para que los asistiera en sus intrigas, atrocidades y enredos eróticos. Muchas damas de altísima alcurnia llegaron a la puerta de Rasputín buscaba encantamientos y elíxires pra no envejecer y acabaron retozando en el alborotado lecho del starets, fascinadas por su olor a macho cabrío y la reputación de estar "muy bien construido por la naturaleza." Alejandra intrigaba para que su marido corriera a Stolypin de su puesto, y Nicolás-para mantener a su temperamental y castrante mujer contenta- no quiso hacer caso de los bien documentados reportes de su primer ministro en cuanto a los chanchuyos del barbudo Rasputín. El odio de la zarina hacia Stolypin se vio saciado cuando el 5 de septiembre de 1911, un revolucionario ultimó al pobre hombre cuando salía de la Opera de Kiev. Este asesinato se realizó ante las mismas naricitas del zar, y no faltó quien dijera que Rasputín había pagado buen oro al revolucionario que lo mató. Las especulaciones se basaban en que Stolypin, viendo que el zar no hacía nada por detener a Rasputín, había tomado la decisión de echar de San Petersburgo al controversial "monje loco." La zarina había chillado como coyote mal baleado al saber que su idolatrado starets estaba exiliado, y Rasputín vivió alejado por muy poco tiempo antes que muriera Stolypin.
La influencia de Rasputín sobre el heredero Alexis es algo que ha intrigado a muchos. Los remedios que le administraba este alto y barbudo hombre a menudo surtían efecto en tiempos en que la hemofilia era una visa permanentemente vigente hacia la tumba. Cuando en octubre de 1912 Alexis se cayó en la cabaña de cacería real en Spala al salir de la bañera, el muchacho pasó varios días en riesgo de muerte. Los galenos no podían contener la hemorragia del chico y hasta se llegó a redactar un obituario para tenerlo listo si el principito moría. Alejandra pasó diez días sin dormir al lado del lecho de enfermo de su hijito. Desesperada, Alejandra mandó un telegrama a Rasputín como último recurso. El barbudo acudió tras mandarle un reconfortante telegrama a la zarin afirmando que "Dios había visto sus lágrimas y que el chiquito no moriría de momento." A pocas horas de haber abierto la soberana el telegrama de Rasputín, el muchachito cesó de sangrar. Alexis se recuperó raudo y la familia real le atribuyó poderes casi milagrosos al starets, siendo el primer "curandero" que aliviaba hasta por telegrama. Los rumores corrieron que la zarina pagaba las atenciones del starets con favores debajo de la cintura, y se regaron chismes que Alejandra no solo se refocilaba con Rasputín, sino que también Nicolás participaba en orgías con ellos. El pueblo comenzó a odiar violentamente a Rasputín, quien traficaba influencias, y el odio se contagió con doble intensidad hacia los zares. En la primavera de 1915, Alejandra y Rasputín atosigaron tanto al pusilánime Nicolás que éste tuvo que ceder quitando del mando de las tropas rusas que peleaban en l Primera Guerra Mundial al gran duque Nicolás Nikolaievich Romanov, craso error que le costó a Rusia la pérdida de muchas vidas y solo hizo recordar cuando años atrás Nicolás había sufrido una bochornosa derrota ante los japoneses.Al asumir el mando de los soldados, Nicolás probó ser tan ineficiente como general a como lo era como gobernante.Rasputín y Alejandra, formando un binomio fatídico, empujaron al zar a sembrar las semillas de la revolución de octubre cuando éste, aconsejado por ellos dos, tomó una serie de medidas que solo le granjearon el desprecio y la ira del pueblo. Finalmente, en 1916, Vladimir Purishkevic, miembro del Duma(léase parlamento), denunció los abusos de Rasputín ante sus colegas. Salieron a bailar desde estafas hasta naguas sucias de varias damas linajudas. In Diciembre, un grupo de aristócratas opinaron que había necesidad urgente de quitarse del medio a Rasputín. En este complot para asesinar a Rasputín participaron un primo del zar, Purishkevich y el príncipe Félix Yussupov, a quien le tocó engatusar a Rasputín poniendo como carnada a su bellísima y lujuriosa esposa y una noche de buen vino, exquisitos manjares y sexo. Rasputín cayó en la trampa, pero el veneno echado en los pasteles y el vino no hizo efecto. Al ver que el hombre tenía más resistencia que un elefante, Yussupov se desesperó y le disparó a quemarropa al starets. Aunque los disparos aterrizaron entre el suelo y Rasputín, y Yussupov le fue a decir a sus amigos que ya estaba muerto, cuando éste regresó al sótano para mostrarles el cadáver, Rasputín ya no estaba ahí. Aùn sangrante porque le habìan cortado las menudencias, logrò incorporarse. Dejando una estela tras de sì de vital "esencia de vida" se tambaleò hacia el portón, donde lo encontraron arrastrándose. Lo ataron y lo echaron l frío río Neva, el cual a las alturas de ese 30 de diciembre de 1916 estaba más congelado que un posicle. Lo que mató a Rasputín no fueron los tiros, sino que sus pulmones se llenaron de agua gélida, y su cuerpo fue hallado flotando al día siguiente. La zarina no tuvo pudor en llorarlo (con un coro de acongojadas damas licenciosas en secreto). Y aunque se dice que muerto el perro se acaba la rabia, en este caso la ira del pueblo ruso siguió hirviendo y dos años más tarde, las semillas sembradas por Rasputín florecieron en contra de los Romanov y ellos perecieron asesinados en Ekaterinburgo en julio de 1918, cumpliéndose la profecía de Rasputín quien una vez dijo que si él moría, los Romanov iban siguiéndolo en breve. No solo sobrevive su leyenda negra, sino tambièn sus partes menos nobles en un museo que los curiosos rusos abrieron allà para dedicarle atenciòn a sus particulares formas de entender la sexualidad.

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